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| Primer trasplante de cara |
El Hospital La Fe de Valencia efectuó entre la tarde del martes y la madrugada del miércoles, durante 15 horas, el primer trasplante de cara realizado en España y el octavo del mundo. El receptor fue un hombre canario de 43 años al que le trasplantaron también la mandíbula, la lengua y la parte superior del cuello. El donante tenía 35 y falleció a causa de un accidente de tráfico. Todo el personal que intervino en la operación, hasta 30 personas según informó el Ministerio de Sanidad, pertenecía al centro público salvo el doctor Pedro Cavadas, cirujano plástico miembro de la SECPRE, director del trasplante, y su pequeño equipo, que forman parte de la privada Fundación Pedro Cavadas, que cuenta con un convenio con el departamento de Sanidad valenciano para llevar a cabo trasplantes de extremidades y de rostro en La Fe. El estricto protocolo de actuación se activó a mediados de junio, después de que La Fe obtuviera el último permiso necesario para practicar la operación. El protocolo se suspendió durante el tiempo que el doctor Cavadas permaneció en África, donde su fundación ofrece atención médica de manera altruista. Su reactivación estaba prevista para el lunes. Sólo un día más tarde empezó la intervención. La secuencia de hechos no se distinguió inicialmente de la propia de cualquier trasplante. Una vez constatada la muerte encefálica, descartadas posibles contraindicaciones (tumores o infecciones), y comprobada la compatibilidad, los médicos preguntaron a los familiares si conocían la voluntad del fallecido. En otras palabras, si se oponía a ser donante. Lo normal, cuando tal oposición no existe, es que los médicos obtengan una autorización general para trasplantar todo lo que resulte útil. En el caso de la cara, sin embargo, al igual que ocurre cuando se trata de extremidades, los médicos lo plantean expresamente. En cualquier trasplante el tiempo adquiere una dimensión capital. El trasplante de riñón suele realizarse al día siguiente de ser extraído. El de hígado tiene un límite aproximado de ocho horas. El de corazón o pulmón, de apenas dos. Fuentes conocedoras de la operación realizada en Valencia aseguraron que en este caso, dada la falta de experiencia, el plazo fue todavía inferior. La alta complejidad tanto de la extracción de los tejidos como de la colocación posterior en el receptor, que implica decenas de operaciones de microcirugía, explican la maratoniana duración de la operación. La escasa experiencia acumulada señala que si todo marcha bien harán falta al menos seis meses para que el paciente empiece a desarrollar una actividad normal, y que el proceso de rehabilitación se extenderá durante dos años. El trasplantado deberá tomar medicación durante el resto de su vida para reducir la probabilidad de rechazo. La Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética estimó que, una vez abierto el camino, España podría realizar 10 o 12 trasplantes de cara al año. Pero eso no obsta para que vaya a ser una carrera de obstáculos. El coordinador nacional de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz, dijo sentirse preocupado por la filtración de ciertos detalles sobre la identidad del donante por parte de Sanidad: "Tenemos pendientes otros dos receptores y el mensaje a la población, si se dan datos de la persona que ha donado la cara, no es realmente positivo".. Tras el paso del los seis días, para conocer el alcance del éxito de la operación, el paciente necesitará el apoyo psicológico. En todo caso supone un éxito para la medicina en general. |
| Ultima actualización ( Sábado 22 de Agosto de 2009 17:35 ) |



