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TEMA 64. ENFERMEDAD DE DUPUYTREN

 

Carlos Navarro Díaz. Residente 5º año de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. Hospital Universitario de Getafe (Madrid)

José García Domínguez. Médico Especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. Práctica privada. (Madrid)





 
INTRODUCCION

La enfermedad de Dupuytren es un proceso de naturaleza proliferativa que afecta a la fascia palmar. Fue Felix Plater of Basel (1614) el primero que describió la contractura, y Henry Cline (1777) el que identificó la fascia palmar como la causa de la misma. Sin embargo fue Guillaume Dupuytren (1831) quién describió la anatomía patológica, el curso clínico, y la posible etiología, proponiendo además el tratamiento. Por ello la enfermedad lleva su nombre creemos que con todo merecimiento. En los últimos años muchos autores se han dedicado al estudio de ésta enfermedad, y a pesar de que se han obtenido progresos en su conocimiento quedan todavía aspectos que nos resultan desconocidos, especialmente en lo que se refiere a su etiopatogenia.

 

 

  RECUERDO ANATOMICO DEL COMPLEJO FASCIAL PALMAR

Para comprender la anatomía patológica de la enfermedad de Dupuytren es necesario tener un conocimiento mínimo de la compleja morfología de las estructuras fasciales de la mano.

Los primeros elementos que constituyen el complejo fascial palmar (CFP) comienzan su desarrollo a partir de la 5ª semana de vida intrauterina a partir de tejido mesodérmico adyacente al ectodermo apical de la extremidad inferior.

Hay dos teorías entorno a la filogenia de ésta estructura anatómica. Para varios autores se trata de un elemento degenerado del tendón del músculo palmaris longus o del flexor carpi ulnaris, mientras que para otros su desarrollo morfológico es completamente distinto y el hecho de su continuidad anatómica es incidental. Algunos de los que sostienen la primera incluso creen que la tensión crónica ejercida por alguno de éstos músculos podría jugar un papel en la patogenia de la contractura de Dupuytren.

La funciones del CFP son de distinto tipo. De un lado es un importante elemento de adherencia de la piel a las estructuras profundas, y de otro actúa como estabilizador de los metacarpianos. Algunos autores afirman que componentes de la misma, especialmente algunos de los transversales, jugarían un papel de retináculo de los tendones flexores.

El CFP es un sistema fibroso tridimensional que con fines didácticos puede ser dividido en 3 componentes: fascia palmar, fascia palmo-digital, y la fascia digital.

  Fascia palmar

Está constituida por 3 elementos aponeuróticos: central, hipotenar , y tenar.

  • Aponeurosis palmar central: La forman 3 sistemas de fibras: longitudinales, transversales y verticales

    • Fibras longitudinales (fig.1): Existe un engrosamiento de la aponeurosis que se origina en la parte proximal de la mano y se extiende hacia distal desplegandose en abanico dando lugar a varias bandas. Aunque son posibles muchas variaciones anatómicas suelen ser un número de 4 localizadas encima de los tendores flexores correspondientes a cada dedo llamadas bandas pretendinosas. En su extremo más distal éstas bandas se bifurcan en 2 bandeletas que pasan a cada lado del tendón y se continuan hacia el dedo formando la banda espiral de Gosset que forma parte de la fascia palmo-digital. Los espacios existentes entre dichas bandas están cubiertos por una fina capa aponeurótica de fibras longitudinales denominada membrana inter-tendinosa.

    Fig. 1. Fascia Palmar: Aponeurosis Central, Tenar e Hipotenar. LTAP(Ligamento Transversal de la Aponeurosis Palmar)

     

    • Fibras transversales (fig.1): Forman una estructura denominada ligamento transversal superficial o ligamento transversal de la aponeurosis palmar (LTAP). Se extiende desde la base del pulgar siguiendo el pliegue palmar distal hacia el lado cubital de la palma. Está situado en un plano profundo respecto a las bandas pretendinosas. En su superficie profunda se originan tabiques verticales que se dirigen hacia dorsal, son los llamados septos de Legueu y Juvara.

    • Fibras verticales (fig.2): Existe un sistema superficial de fibras cortas y fuertes que une ésta aponeurosis con la dermis.Son muy numerosas, de ahí la escasa movilidad de la piel en ésta zona. También hay un sistema vertical profundo constituido por varios tipos de estructuras:

      - Septos de Legueu y Juvara: son 8 tabiques verticales de 1 cm aproximadamente que se extienden longitudinalmente desde un poco distal al arco arterial palmar hasta la articulación metacarpofalángica, a cada lado de las bandas pretendinosas. En la parte proximal conectan la aponeurosis palmar con la fascia de los músculos interóseos, mientras que en la zona distal unen el ligamento LTAP con el ligamento transversal profundo (intermetacarpiano). Forman 7compartimentos fibrosos que separan los tendones flexores del paquete neurovascular.

      - Fibras de Mc Grouther o perforantes: se originan en la superficie profunda de las bandas pretendinosas discurren verticalmente a los lados de la vaina flexora para terminar insertándose en la vecindad de los tendones extensores

      - Pequeñas fibras de conexión LTPA- Tendón flexor.

    Fig. 2. Aponeurosis Palmar Central: fibras verticales

     

  • Aponeurosis palmar tenar (fig.1): Está formada por varios elementos:

    • Banda pretendinosa del pulgar: similar a las de la zona central

    • Ligamento comisural transverso proximal

    • Ligamentos de sostén cutáneo: prevascular y retrovascular

  • Aponeurosis palmar hipotenar (fig.1): Está constituida por fibras longitudinales de la fascia de los músculos hipotenares y en la zona distal por una pequeña extensión del ligamento LTPA. Es más fina y tiene menos conexiones verticales con la piel que en la aponeurosis central.

  Fascia palmo-digital

La anatomía en ésta zona es díficil de entender debido a que las estructuras que la forman están entrelazadas con otras del propio complejo fascial y con los elementos vasculonerviosos.

  • Bandas espirales de Gosset (fig.3): Son la continuación distal de las bandas pretendinosas bifurcadas. Después de cruzar el LTPA se dirigen hacia dorsal , cruzando bajo el paquete neurovascular para continuar lateral a éste último en la lámina fascial lateral digital. Durante su trayecto algunas de sus fibras se insertan en la cápsula articular metacarpofalángica correspondiente.

  • Ligamento natatorio (fig.3): Es una banda fibrosa transversal continua de aproximadamente 1 cm de ancho que se extiende desde el lado cubital de la base del 5º dedo hasta la base del pulgar. La porción que se extiende por la primera comisura recibe el nombre de ligamento comisural distal . A su paso por las comisuras digitales envía prolongaciones fibrosas en cada lado de la base de los dedos que se localizan por fuera del paquete neurovascular y se fusionan con las bandas espirales dando lugar a la lámina fascial lateral digital.

Fig. 3. Fascia Palmodigital y Digital. Relaciones con los elementos vasculonerviosos

 

  Fascia digital

Aunque hay discrepancias al respecto, varios autores consideran la existencia en el dedo de una estructura fascial laminar circular completa que envuelve toda la estructura osteotendinosa. Además ésta se desdobla en la zona anterior para formar un compartimento que aisla el paquete neurovascular colateral del resto de las estructuras.

Los elementos constituyentes de la misma son los siguientes:

  • Elementos de sostén del aparato extensor: Formado por : ligamento triangular, banda sagital, ligamento retinacular transverso, y ligamento retinacular oblicuo de Landsmeer

  • Ligamentos de sostén cutáneos (fig.4):

    • Ligamentos de Grayson: Láminas finas que en cada lado del dedo unen la piel palmar con la vaina de los tendones flexores, localizados palmar a los paquetes neurovasculares colaterales.

    • Ligamentos de Cleland: Tabiques fibrosos frontales que se localizan dorsal a los paquetes neurovasculares colaterales unen el esqueleto óseo y la dermis. Están perforados formando orificios que permiten el paso de elementos vasculonerviosos hacia el dorso.

  • Lámina fascial lateral digital: Localizada en ambos lados de cada dedo lateral al paquete neurovascular. Está formada por fibras procedentes de otras estructuras: fascia superficial dedo (plano superficial) , prolongaciones del ligamento natatorio (plano intermedio), y banda espiral (plano profundo)

  • Fascia retrovascular de Thomine: Este autor describió una banda longitudinal, dorsomedial al paquete neurovascular y localizada palmar al ligamento de Cleland. Conecta en el área proximal con el ligamento natatorio y tiene puntos de fijación en la piel y en la base de la falange proximal y articulaciones interfalángicas.

Fig. 4. Fascia digital: visión de sección transversal

 

 

  EPIDEMIOLOGIA

  Estudios de población

Casi todos los estudios epidemiológicos están basados en datos de prevalencia, es decir el porcentaje de individuos que padecen la enfermedad en un determinado momento. A este tipo de datos se le plantean habitualmente objeciones, tales como la elección de la muestra correcta para esa población en concreto, y en éste caso en particular la dificultad en el diagnóstico de los casos iniciales.

  • Valores de prevalencia: Los valores de prevalencia de la enfermedad de Dupuytren oscilan según las series publicadas entre el 2 – 42% de la población general. Existen estudios de distintos continentes y con grupos que incluyen individuos de razas distintas. En nuestro medio Guitian (1988) describe una prevalencia del 9,9% en pacientes de un grupo de edad comprendido entre los 45 – 54 años y de hasta un 25,5% en pacientes mayores de 75 años. Estos datos son similares a los de una serie ya clásica realizada en Escandinavia por Mikkelsen (1972). En ésta última la prevalencia global para mayores de 16 años era de un 9,4% de los hombres y de un 2,8% de las mujeres.

  • Variaciones raciales: La enfermedad tiene una prevalencia alta en poblaciones de raza caucásica , en concreto en etnias originarias del norte de Europa, por ello se ha afirmado que es una enfermedad de los celtas y vikingos. En las poblaciones de raza blanca mediterránea y orientales, siempre se ha dicho que la prevalencia es baja, sin embargo los últimos años esto se está poniendo en duda. Hay series que indican que las diferencias respecto a los nórdicos son mínimas. Un ejemplo son los estudios de Mikkelsen y Guitian. En todos los grupos raciales otros factores como sexo, edad, o factores de riesgo tienen un comportamiento idéntico.

  • Variaciones edad: La enfermedad es extremadamente rara en individuos menores de 16 años. Su prevalencia aumenta con la edad, siendo muy frecuente en pacientes de las últimas décadas de la vida. Según una amplia encuesta realizada por McFarlane (1985) la edad media de comienzo es de unos 49 años y la de intervención quirúrgica a los 58 años.

  • Variaciones sexo: Es ampliamente aceptado que ésta enfermedad es menos frecuente en mujeres que en los hombres en una proporción global 5,1:1. Lo cierto es que la diferencia en la prevalencia es dependiente de la edad. A medida que avanza la edad las diferencias entre hombres y mujeres disminuyen e incluso en la 8º y 9ª década se iguala la proporción. Por ejemplo en el estudio de Mikkelsen la proporción hombre:mujer es de 5,8:1 entre 50-54 años, mientras que es de 1,2 :1 entre 85-89 años. Algo parecido ocurre en los estudios realizados en nuestro medio. En la mujer la edad de comienzo e intervención de la enfermedad es una década más tarde que en el hombre.

  Factores de riesgo asociados

Aunque no se ha identificado ninguna relación causa-efecto directa, con frecuencia individuos que realizan determinadas actividades, o sufren otros procesos tienen una alta incidencia de enfermedad de Dupuytren.

  • Diabetes mellitus: La frecuencia de la enfermedad de Dupuytren en diabéticos aumenta con la duración de la enfermedad y la edad del paciente. Así en los que tienen más de 20 años de evolución la prevalencia es del 67%. En realidad suele ser una afectación leve siendo posible que pase desapercibida y por tanto esa cifra sea realmente mayor.

  • Epilepsia: El porcentaje de epilépticos que sufren la enfermedad aumenta en función de los años de duración de la epilepsia. Se han descrito porcentajes que varían desde 8 – 56%. Hay autores que sugieren que la alta incidencia es debida a la terapia prolongada con fenobarbital. De hecho se ha descrito la regresión de cuerdas y acolchados fibrosos articulares al suprimir éste fármaco.

  • Alcoholismo: La relación entre consumo de alcohol y enfermedad de Dupuytren está confirmada en muchos estudios. El riesgo de padecer ésta última es el doble del de la población normal sin embargo no se ha podido establecer una relación de dosis-efecto. Del mismo modo aunque algunos afirman que los efectos del alcohol estarían mediados por un daño hepático nadie ha podido demostrarlo de forma concluyente.

  • Tabaquismo: Se ha publicado que el riesgo de padecer Dupuytren es 3 veces superior en fumadores que en no fumadores. Esto sugiere que sería prudente recomendar a los pacientes que dejen de fumar para intentar minimizar las recidivas.

  • Otros: En la actualidad la mayoría de los autores coinciden en que no hay asociación alguna entre la ocupación como trabajador manual y el riesgo de padecer la enfermedad.  Aunque se han publicado artículos sugiriendo una alta prevalencia de enfermedad de Dupuytren en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV), de momento nadie ha podido establecer una asociación segura.

 

 

  ETIOPATOGENIA

La naturaleza de la enfermedad de Dupuytren continua sin esclarecerse del todo. Nos podemos hacer las mismas preguntas que McFarlane en el libro de Green: ¿es una enfermedad del tejido conectivo?, ¿es una enfermedad sistémica?, ¿es un tumor benigno?.

A continuación analizaremos algunos factores que pueden arrojar algo de luz para en un futuro llegar a un conocimiento más exacto de la causa y de la posible prevención de la misma.

  • Factores hereditarios: Aunque en un importante porcentaje de pacientes existe historia familiar, no es cierta la afirmación de hace unos años de que era una enfermedad hereditaria con patrón autosómico dominante de penetrancia variable. La enfermedad de Dupuytren no tiene un patrón etiológico único como lo confirma el hecho que desde el punto de vista clínico tampoco es uniforme. Por ejemplo mientras que en las formas unilaterales casi no hay pacientes con historia familiar, en una forma agresiva de la enfermedad conocida como Diátesis de Dupuytren de Hueston la historia familiar es lo habitual.

  • Anormalidades cromosómicas: En cultivos de fibroblastos obtenidos de piezas quirúrgicas se han descubierto extirpes celulares con anomalías cromosómicas, siendo la más frecuente la trisomía 8. Esta alteración es similar al que se produce en los procesos tumorales malignos, por lo que se sugiere que la adicción de un gen c-myc sería lo que produciría una alteración en el crecimiento y reproducción fibroblástica.

  • Factores inmunológicos: La existencia de dendrocítos dérmicos en el tejido adyacente a la fascia enferma, ha llevado a la hipótesis de que las mismas jugarían algún papel en la proliferación fibroblástica. Se trata de células del Sistema Mononuclear Fagocitario que expresan antígenos HLA-DR y tienen la capacidad de liberar citoquinas cuya célula diana sería el fibroblasto. Aunque algunos autores publicaron un aumento de la incidencia de haplotípo HLA – A1 B8 DR3 típico de las enfermedades autoinmunes, otros estudios no lo confirman, por ello será necesario investigaciones futuras.

  • Factores bioquímicos: En el tejido fascial enfermo se ha encontrado un aumento de colágeno y en concreto del porcentaje de colágeno tipo III respecto al colágeno tipo I, fenómeno similar a lo que ocurre en los tejidos cicatriciales. Además éste presenta un aumento en el número de enlaces cruzados. Todos estos hallazgos serían la consecuencia de una gran cantidad de células fibroblásticas secretoras activas. También se produce un aumento en la cantidad de glucosaminoglicanos en la sustancia fundamental conjuntiva del tejido enfermo,especialmente condroitin y dermatin sulfato.

  • Factores celulares: En la enfermeda de Dupuytren hay un fenómeno de proliferación con aumento del número de fibroblastos. No se conoce la causa de la misma pero una hipótesis sería la siguiente: Se produciría un daño endotelial con estrechamiento microvascular (similar al que se produce en la diabetes mellitus), esto provocaría isquemia local y generación de radicales libres. Estos darían lugar a necrosis de las células pericitos que se acompañaría de una respuesta proliferativa fibroblástica y el depósito de colágeno alrededor de los vasos. Un tipo de célula presente en el tejido enfermo es crucial en todo el proceso de la retracción: el miofibroblasto. Aunque se parece en algunos aspectos al músculo liso últimamente parece claro que su origen está en los fibroblastos perivasculares. Los mecanismos que rigen la transformación de los fibroblastos en miofibroblastos tampoco se conocen, aunque podrían estar involucrados algunos mediadores químicos:

    • Factores de crecimiento: factor de crecimiento plaquetario (PDGF), factor transformador del crecimiento 2 (TGF-2), factor de crecimiento básico fibroblástico (b EGF), y el factor de crecimiento epidérmico (EGF). Están presentes en macrófagos, células endoteliales, plaquetas e incluso en los propios fibroblastos.

    • Citoquinas: Interleukina 1 ( y ) presente en los dendrocitos dérmicos. El miofibroblasto posee un mecanismo intracelular formado por microfilamentos de actina que al contraerse transmiten la tracción al colágeno extracelular. El puente de unión entre ambos es una glicoproteína llamada fibronectina. La fuerza contráctil individual de una célula aislada se suma a la de las adyacentes dando como resultado la contractura que se manifiesta clínicamente. Algunos mediadores estimularían la actividad contráctil : la prostaglandina F2alfa, la angiotensina II, la serotonina, y el ácido lisofosfatídico plaquetario. Otros por el contrario provocarían relajación: prostaglandinas E2 y E1 .

 

 

  ANATOMIA PATOLOGICA

  Histología y patogénesis

Para explicar la patogénesis de la enfermedad de Dupuytren se han propuesto 2 teorías: McFarlane cree que el proceso fibrótico comienza en tejido palmar normal que enferma, mientras que Hueston afirma que sería un tejido distinto.

Independientemente de su patogénesis la enfermedad tiene un comportamiento biológico inicialmente similar a una neoplasia benigna fibromatosa que con el tiempo se parece más a los fenómenos de contracción y maduración propios de los fenómenos cicatriciales mediados por un proceso celular activo miofibroblástico.

Se han descrito los siguientes estadios clínicopatológicos:

  • Fase proliferativa:

    • Proliferación de fibroblastos hiperplásicos perivasculares.

    • Enfermedad inicial con lesiones nodulares.

  • Fase involutiva:

    • Predominio de células tipo miofibroblasto alineadas

    • Enfermedad activa con engrosamiento de los nódulos y aparición de cuerdas retráctiles que provocan contracturas en las articulaciones.

  • Fase residual:

    • Tejido acelular con escaso número de miofibroblastos. Gruesas bandas de colágeno maduro.

    • Enfermedad avanzada con deformidad establecida.

  Anatomía patológica macroscópica

En la enfermedad de Dupuytren la fascia normal está reemplazada por tejido patológico resultado de los cambios producidos en las bandas y ligamentos. Cabe precisar no obstante que algunos elementos normales no se ven afectados por el proceso. Este es el caso de los ligamentos de sostén del aparato extensor, los ligamentos de sostén cutáneo de Cleland y del ligamento transverso de la aponeurosis palmar (excepto su extensión a la primera comisura que si puede padecerlo).

  • Lesiones anatomo-clínicas: Desde el punto de vista macroscópico podemos distinguir varios tipos de lesiones:

    • Nódulos: Representan la lesión patognomónica de la enfermedad. Engrosamientos localizados y pequeños en las bandas o ligamentos. Suelen estar adheridos a la piel y a diversas estructuras profundas. Suelen preceder cronológicamente a las cuerdas, especialmente en la zona de la palma.

    • Cuerdas: Tal como propuso Luck, en la actualidad se utiliza el término banda para referirnos al tejido normal y cuerda cuando hacemos mención al tejido patológico. Engrosamientos más o menos longitudinales que también están adheridos a la piel en algunos puntos. Son contráctiles y por lo tanto suelen provocar un acortamiento progresivo del propio tejido que las forma, con la consiguiente deformidad en flexión del dedo. Si la restricción al movimiento se mantiene durante mucho tiempo puede dar lugar a rigidez secundaria de la articulación. En la palma suele estar precedida cronológicamente por el nódulo, aunque en alguna ocasión aparece sin que exista previamente el mismo.

    • Hoyuelos: Son menos típicos que los nódulos pero no por ello menos frecuentes. Zonas de hundimiento puntual de la piel que se localizan habitualmente en las proximidades del pliegue palmar distal. Son consecuencia de fenómenos de retracción de las fibras longitudinales de la aponeurosis palmar.

    • Acolchamientos articulares dorsales de Garrod: Lesiones fibrosas en el dorso de la articulación interfalángica proximal (IFP). Se desarrollan a expensas de la fascia superficial, entre la piel y los ligamentos de sostén del aparato extensor.

  • Bandas y cuerdas: Analizaremos a continuación las lesiones dependiendo del elemento del complejo fascial afectado:

    • Aponeurosis palmar central:

      - Fibras longitudinales: Nódulos y Cuerdas Pretendinosas. Es el área más frecuente de afectación, especialmente sobre la banda del 4º radio. Habitualmente comienza como un nódulo para evolucionar hacia una cuerda. Provoca deformidad en flexión de la articulación metacarpofalángica (MCF). No distorsiona la trayectoria normal del paquete neurovascular pues éste está siempre profundo.

      - Fibras verticales: Cuerdas verticales. Habitualmente extensión de una cuerda pretendinosa por afectación de los septum de Legueu y Juvara dando lugar a una estructura fibrosa corta y gruesa entre el tendón y el paquete neurovascular. Es raro pero puede producir una tenosinovitis estenosante del flexor. No suele distorsionar la trayectoria del paquete neurovascular

      - Fibras transversales: no se ven afectadas.

    • Aponeurosis palmar hipotenar: Se produce una cuerda sobre la fascia o el tendón del músculo abductor digiti minimi (ADM) que puede extenderse hacia el 5º dedo.

    • Aponeurosis pamar tenar: Pueden producirse 4 lesiones en función de la estructura afectada:

      - Cuerda tenar . Muy poco frecuente. Se desarrolla a expensas de la fascia muscular tenar y se localiza en el borde radial del primer radio.

      - Cuerda pretendinosa del pulgar. Deformidad en flexión de la articulación metacarpofalángica del pulgar.

      - Cuerda comisural proximal. Cuerda en la primera comisura con retracción del espacio de la misma. Dificultad en la abducción del pulgar.

      - Cuerda comisural distal. Similar a la anterior.

    • Fascia palmodigital:

      - Cuerda en Y: En ocasiones la cuerda pretendinosa se extiende hacia distal por la bifurcación de la misma dando la morfología en Y.

      - Cuerda espiral: Más frecuente en el 5º y 4º dedos. Afecta de proximal a distal a : una bifurcación de la banda pretendinosa, la banda espiral, la lámina digital lateral y al ligamento de Grayson. Desplaza hacia palmar y medial el paquete neurovascular colateral. La cuerda espiral proximalmente se encuentra sobre el paquete vasculonervioso, pasa bajo el mismo, a continuación se hace lateral, y por último anterior. Se produce una deformidad en flexión de las articulaciones MCF e IFP. La presencia de ésta última junto con la existencia de una masa fibrosa interdigital debe hacernos sospechar siempre una distorsión importante del eje neurovascular.

      - Cuerda natatoria: Es muy frecuente y aparece generalmente en las comisuras digitales cubitales. Se ve afectada la porción transversa y las expansiones digitales dorso-laterales del mismo. Produce una restricción en la abducción de los dedos, transformando la normal morfología en U de la comisura en una V. También puede dar lugar a deformidad en flexión de la articulación IFP. No altera de forma importante el trayecto del paquete vasculonervioso.

    • Fascia digital:

      - Cuerda central: Es la afectación de la fascia superficial palmar entre la piel y la vaina flexora. Se extiende desde la banda pretendinosa hacia distal siguiendo la línea media, entre ambos ejes vasculonerviosos colaterales. Es la causa más común de deformidad en flexión de la articulación IFP. No produce modificaciones importantes en la anatomía del paquete colateral.

      - Cuerda lateral: Se encuentra asociada con frecuencia a la cuerdas pretendinosa y natatoria. Cuando aparece aislada lo hace en el borde cubital del 5º dedo. Es la consecuencia de la afectación de la lámina digital lateral. Produce contractura en flexión de la articulación IFP y en ocasiones de la interfalángica distal (IFD). Produce desplazamiento hacia medial del paquete neurovascular colateral.

      - Cuerda retrovascular: Trayecto longitudinal que se origina en el periostio de la falange proximal y en un plano profundo respecto al eje neurovascular. Tiene su origen en la estructura que Thomine define como banda retrovascular. Algunos autores creen que puede provocar deformidad en flexión de las articulaciones IFP e IFD. McFarlane afirma que si después de una resección completa de la fascia enferma no se consigue extensión completa intraoperatoria se debe buscar y resecar la cuerda retrovascular. Para otros esto se debe solamente a que en enfermos de larga evolución provoca rigidez articular.

      - Cuerda espiral aislada de Barton: Afecta al 5º dedo. Se extiende desde el tendón del ADM hasta la base de la falange media, discurriendo por un trayecto superficial al paquete vasculonervioso. En algunas ocasiones se extiende a la eminencia hipotenar por afectación de la fascia muscular. Grave deformidad en flexión de la articulación interfalángica proximal del 5º dedo.

 

 

  PRESENTACIÓN CLINICA Y CLASIFICACIONES EVOLUTIVAS

  Presentación clínica y diagnóstico

El diagnostico de la enfermedad de Dupuytren en sus primeros estadios es difícil y depende de la experiencia. Las primeras manifestaciones como retracciones y endurecimiento de la piel, antes de la formación de los nódulos y de las cuerdas puede ser confundida con otros procesos.

Caso típico: Lo describió McFarlane como un varón caucasiano o del norte de Europa, 50 a 60 años de edad con enfermedad bilateral, que presenta la enfermedad en una de sus manos desde hace más de 10 años y sin relación con la dominancia de la mano. Suele tener entre 1 y 3 radios afectados en la mano más comprometida y suele ser progresivo. Suelen tener historia familiar de la enfermedad.

  • Dermopatología: Las manifestaciones más precoces de la enfermedad se producen en la piel, como engrosamiento de las fibrillas verticales que conectan la piel palmar con las estructuras fasciales profundas (fibras de Grapow), formando microcuerdas. Se produce una substitución fibrosa de la grasa subcutánea especialmente en el pliegue palmar distal. En consecuencia la piel se vuelve dura e inmóvil y se adhiere a la fascia subyacente, perdiendo su normal movilidad. El engrosamiento cutáneo suele ser localizado, aunque puede ser difuso. La presencia de "pits" (hoyuelos) es un signo también precoz, producido por la retracción de estas fibrillas verticales.

  • Nódulo: El nódulo es una masa dura de tejido bien definida, que se fija a la piel y la fascia. Está considerado como el signo patognomónico de la enfermedad de Dupuytren y clave de su diagnostico. Se ha insistido en que el nódulo es el sitio del proceso retráctil y que muchas veces es múltiple. Con frecuencia se observan nódulos justo sobre la zona proximal o distal del surco palmar. Es frecuente encontrar los nódulos en la base del dedo meñique, asociados al tendón del abductor de ese dedo y en la base del pulgar. También se ven en el segmento proximal de los dedos, a nivel de las articulaciones IFP. Es una estructura muy celular y vascular, que contiene abundantes miofibroblastos que producen mucho colágeno anormal. Estos nódulos rara vez son dolorosos, y si se produce dolor este suele ser autolimitado.

  • Cuerda: Las cuerdas son la manifestación patológica de las bandas pretendinosas, estas se van engrosando y retrayendo hasta llegar a ser prominentes en la piel y adquirir una consistencia similar a un tendón. Durante su evolución el nódulo suele regresar dando paso a la formación de una cuerda, aunque en algunos casos continúa la maduración de la cuerda sin que haya regresión del nódulo. Histológicamente la cuerda madura presenta pocas células y miofibroblastos y mucho colágeno.

  • Progresión de la enfermedad: En muchos casos la fascia palmar no progresa lo suficiente para con seguir flexionar los dedos, y suele preceder a la extensión de la enfermedad en los dedos. La progresión típica de la enfermedad es la formación de un nódulo asociado a cambios cutáneos, que progresan a la formación de una cuerda que va produciendo deformidad en flexión gradual del dedo, aunque esta progresión puede ser caprichosa e impredicible podemos observar la enfermedad con más frecuencia en la palma que en los dedos, y dentro de estos se afectan de más a menos; anular, meñique, pulgar, medio e índice. Sólo en un tercio de los casos suele haber más de 3 radios afectados.

  • Enfermedad ectópica: Podemos dividir la enfermedad ectópica en el enfermo de Dupuytren como enfermedad ectópica regional y distante.

    • Enfermedad ectópica regional: Acolchamientos patológicos en el dorso de las articulaciones IFP (knucle pads). Son lesiones fibrosas que a menudo están asociadas a enfermedad bilateral y lesiones a distancia. Estos espesamientos nodulares a veces son dolorosos, con frecuencia desaparecen con el tiempo y raramente producen contractura articular. La prevalencia de estos depósitos se estima entre un 44% y un 54% según las series y es el dedo índice el que con más frecuencia se afecta. El 81% de los pacientes con knucle pads tienen enfermedad bilateral, mientras que el 48% de los pacientes con enfermedad bilateral tienen knucle pads. En algunos casos se observa una placa de tejido enfermo sobre el dorso de la falange media y es esta localización puede impedir la flexión de la articulación IFD permaneciendo esta en extensión. Esto se produce debido a que se fija el aparato extensor a dicho nivel.

    • Enfermedad ectópica a distancia: Normalmente la encontramos en pacientes con fuerte diátesis. Son lesiones poco frecuentes y las más comunes son la enfermedad de Lederhose (fibromatosis plantar) y la enfermedad de Peyronie (fibromatosis peneana). La fibromatosis plantar se limita a la fascia plantar y en raras ocasiones produce contractura de los dedos. La mayoría de los casos son asintomáticos pero en algunas ocasiones causan mal estar en el pie. Está presente en el 31% de pacientes que tienen knucle pads y en el 6% de los que no las tienen. La enfermedad de Peyronie se asocia también en mayor medida cuando están presentes los knucle pads 8% y sólo en el 2% en los que no lo tienen. Están descritas enfermedades ectopicas raras tanto a nivel regional como a distancia como en la muñeca, la pierna, hueco popliteo y en el brazo.

  • Diagnostico diferencial: El diagnostico diferencial de la enfermedad de Dupuytren engloba una serie de anormalidades que causan cambios en la mano y que puede llevar a confusión sobre todo en sus primeros estadios. Estas pseudocontracturas de Dupuytren están causadas por cambios en las partes blandas que simulan la esnfermedad de Dupuytren. Estos son: Hiperqueratosis palmar ocupacional, deformidades en flexión de los dedos en las manos espásticas de las parálisis cerebrales, quistes de inclusión, gangliones, tumores de células gigantes, formación de cálculos y depósitos, el sarcoma epitelioide, nódulos en la artritis reumatoide etc.

  Clasificaciones

  • Clasificación de Tubiana: En esta clasificación se mide el grado total de flexión del sumando los grados de contractura de las distintas articulaciones.

    Estadio 0 = No lesión

    Estadio N = Nódulo palmar o digital sin flexión del dedo

    Estadio 1 = Flexión total entre 0º y 45º

    Estadio 2 = Flexión total entre 45º y 90º

    Estadio 3 = Flexión total entre 90º y 135º

    Estadio 4 = Flexión total entre más de 135º

    La presencia de una contractura IFP de más de 70 entre los estadios 2 y 4, tiene un factor pronostico importante y se acompaña en la clasificación con una “D+”.

    La clasificación usada para el pulgar es la misma para la deformidad en flexión y para la contractura de la 1ª comisura la siguiente (se mide el ángulo formado por los ejes longitudinales de los metecarpianos de los dedos pulgar e índice):

    Estadio 0 = Entre 70º y 45º

    Estadio 1 = Entre 45º y 30º

    Estadio 2 = Entre 30º y 15º

    Estadio 3 = Menos de 15º

  • Clasificación de Luck: Es una clasificación biológica en tres estadios:

    • Estadio proliferativo: Caracterizado por una intensa proliferación de miofibroblastos (estas células pueden generar fuerzas de contracción en los tejidos) y la formación de nódulos. Se caracteriza por el engrosamiento y la nodularidad de la fascia palmar.

    • Estadio involutivo: Se alinean los miofibroblastos a lo largo de las líneas de tensión. Se caracteriza fundamentalmente por la retracción. La primera manifestación de la retracción es el empalidecimiento de la piel de la palma distal observada durante la extensión de los dedos. La piel luego se fija a la fascia subyacente tal y como se prueba con la aparición de los surcos y hundimientos.

    • Estadio residual: El tejido se vuelve prácticamente acelular y hay un alto componente en colágeno. Los nódulos comienzan a desaparecer, las articulaciones presentan grandes contracturas y aparecen cuerdas tendinosas visibles y palpables.

 

 

  TRATAMIENTO

  Tratamiento no quirúrgico

Se han descrito casos de resolución completa de la enfermdad de Dupuytren sin necesidad de intervención quirúrgica. Esto nos abre puertas a la investigación sobre nuevas vías de trataminetos no quirúrgicos de esta enfermedad como ferulizaciones, radiación, dimetil sulfato, cremas con vitamina E, anti-gout, medicas físicas y ultrasonidos. La mayoría de estos procedimientos no han demostrado ser muy efectivos a largo plazo en contracturas establecidas.

La fasciotomía percutanea con aguja, la tracción continua esquelética lenta, las inyecciones de esteroides, los bloqueantes de los canales de calcio y ganma-interferón son algunas esperanzas dentro de este tratamiento.

Fasciotomía encimática percutanea; descrita por Hurst y Badalamente está demostrando muy buenos resultados. Este procedimiento consiste en la infiltración de 10000 U de colagenasa diluida en un medio de cloruro sódico con cloruro cálcico e inyectada en el espesor de la cuerda de Dupuytren.

El mecanismo de infiltración se realiza con una jeringa y aguja de insulina, se diluye la colagenasa en 0,25 ml del diluyente para una contractura MCF y en 0,2 ml para una contractura IFP. La infiltración se realiza en el espesor de la cuerda y no precisa infiltración previa con anestésico local, la aguja puede ser guiada con ultrasonidos para la seguridad de la infiltración ya que una infiltración fuera de la cuerda en la proximidad del tendón puede producir una rotura del mismo.

El paciente se va a casa con la mano elevada en un vendaje que él mismo se quita a las pocas horas. Al día siguiente de la infiltración el paciente comienza a manipular generosamente su dedo con lo que puede corregir la contractura, la colagenasa se mantiene activa durante 4 días, aunque muchos pacientes refieren la resolución de la contractura en el primer día al levantarse por la mañana. Posteriormente los pacientes deben llevar una férula extensora por las noches durante 4 meses y realizar en su domicilio los ejercicios de flexión y extensión en los que previamente son instruidos. Después de un seguimiento de 9 meses los autores refieren "resultados excelentes" en un 90% de las contracturas MCF y en un 66% de las IFP.

  Tratamiento quirúrgico

El diagnostico de la enfermedad de Dupuytren no conlleva en si mismo una indicación quirúrgica. Debemos considerar el paciente, su mano, y la enfermedad. La edad, los factores de riesgo y morbilidad, las expectativas reales y el grado de colaboración que podemos obtener de nuestro paciente son fundamentales para sentar una indicación. Hay que valorar el grado de deformidad y la repercusión y limitación que tiene en el paciente, ya que es uno de los factores más importantes a la hora de indicar la intervención. El objetivo de la cirugía es devolver la función a la mano no el de curar la enfermedad, y para esto planteamos muy diversas intervenciones quirúrgicas.

  • Indicaciones:

    Generalmente la indicación la realizamos cuando el paciente tiene una grado de deformidad digital que le estorba en su manejo cotidiano, esto suele ser a partir de una contractura articular de más de 30º bien sea MCF o IFP. No esta comprobado que el tratamiento precoz de la articulación IFP mejore su pronostico.

    La presencia de nódulos palmares o digitales no es una indicación de tratamiento quirúrgico aún cuando estos sean dolorosos, ya que el dolor suele ser autolimitado y ceder con el tiempo. Si persiste el dolor se pueden realizar infiltraciones con corticoides en el espesor del nódulo con lo que se suele obtener la remisión del dolor y a veces también del nódulo.

    Los pits tampoco son indicación de tratamiento quirúrgico excepto cuando son muy profundos y provocan el acúmulo de residuos en su interior con maceración e infección de la piel.

    Los Knucle pads a veces producen dolor que suele remitir con el tiempo así como el propio espesamiento, es muy raro que produzcan contractura articular así que en principio no se tratan quirúrgicamente

  • Preparación:

    La intervención debe ser realizada en un quirófano debidamente equipado. Se coloca el brazo en una mesa de mano sujetando los dedos con una mano de plomo para comodidad del cirujano. Como profilaxis previa a la cirugía algunos autores recomiendan a sus pacientes que se laven las manos con un jabón antiséptico. En cuanto a la profilaxis antibiótica no es necesario usar antibióticos ya que se trata de una cirugía limpia aunque algunos autores pautan una dosis de una cefalosporina de primera generación unas horas antes de la cirugía. La anestesia será generalmente locorregional. Se coloca un torniquete a nivel del brazo y previo a subir la isquemia se realiza expresión venosa del brazo. Es conveniente usar instrumentos de magnificación como gafas lupa de 2,5 o 3 aumentos.

    Normalmente el paciente puede ser intervenido en unidades de cirugía mayor ambulatoria dándose de alta el mismo día o dejar al paciente ingresado una noche con el brazo colgado.

  • Cirugía:

    a) Tratamiento de la piel:

    • Incisiones: El diseño de las incisiones es muy importante y requiere un amplio conocimiento de la vascularización de la piel. Se pueden hacer de muchas formas y depende del patrón que presente la enfermedad y del gusto del cirujano, aquí nos planteamos dar unas orientaciones básicas. Si uno o dos radios están afectados recomendamos la clásica en zig-zag de Bruner. Si estan afectados más de dos radios, podemos combinar una incisión palmar transversa, que nos permite un abordaje de prácticamente toda la palma, (desde el pliegue palmar distal del lado cubital, al pliegue palmar proximal del radial) con una incisión vertical hacia el 2º o 3º dedos y hacia proximal entre las eminencias tenar e hipotenar (formando 4 colgajos triangulares que permiten abordar toda la palma) y combinado con incisiones en zig-zag en elresto de los dedos. Otras incisiones para remover la fascia enferma son colgajos de avance en Y-V , múltiples zetaplastias o múltiples pequeñas incisiones transversas. Para evitar las cicatrices retráctiles, se deben buscar los plieges de flexión y siempre que se cruce un pliegue cambiar la dirección con pequeñas zetaplastias.

    • Disección y levantamiento de los colgajos: La disección debe ser cuidadosa no despegando los colgajos cutáneos más allá de lo que se quiere resecar intentando preservar los vasos, para no desvascularizar la piel. A veces la fascia enferma se adhiere a la piel no existiendo un plano de disección, debiendose separar en un plano dérmico, quedandonos a veces con una piel de dudosa viabilidad. En estos casos puede ser recomendable tratar esa piel como si fuese un injerto mediante un apósito atado, o sustituirla por un injerto de piel total.

    • Escisión de piel: Dermofasciectomía, es una técnica popularizada por Hueston, consiste en extirpar la fascia enferma con la piel y sustituirla por injertos de piel total. Esta indicada para enfermedades con elevada diátesis en la primera intervención, en las recidivas o para sustituir aquella piel que ha sido infiltrada por los miofibroblastos. Algunos autores propugnan la dermofasciectomía como tratamiento primario en las contracturas de más de 45º de las articulaciones IFP observando menor recurrencia de la contractura y menor tasa de recidivas por lo que lo recomiendan como tratamiento de elección especialmente en el dedo meñique.

    • Palma abierta: La opción de la palma abierta de McCash reduce la incidencia de hematomas en la concavidad de la palma y produce una cicatrización por contracción de los bordes de la herida en el plazo de 4 a 6 semanas, plazo durante el cual precisara de curas cada 3-4 días. Al término de este periodo presentan una calidad de piel similar a la primitiva, con buena sensibilidad y con el dibujo cutáneo de la piel conservado. Lo que hace pensar que más que una cicatrización por segunda intención se trata de un retorno de la piel contraída a su estado previo.
      Esta técnica reduce la incidencia de hematomas al permitir el drenaje de la sangre por la herida y la incidencia de infecciones, necrosis cutáneas y dehiscecias al no haber compromiso de la piel por la tensión de los bordes. Está especialmente indicada en intervenciones especialmente agresivas como la fasciectomía ampliada. Permite una movilización precoz de la mano con una rápida integración en el programa de rehabilitación. Se realiza un vendaje con abundante acolchamiento que se sustituirá a las 48h por uno más ligero y una férula.

    • Cierre cutáneo: El cierre cutáneo debe de ser cuidadoso al igual que la hemostasia, si queda a tensión es mejor dejar la palma abierta o colocar un injerto. A si mismo hay que valorar la viabilidad de los colgajos al soltar la isquemia y en caso de dudosa viabilidad poner solución para prevenir la necrosis y la infección. Los injertos deben ser de piel total, se usan para la cobertura en casos de dermofasciectomia, en casos de resección de piel por mala cobertura o defectos de cobertura cutánea al estirar la palma o los dedos. Se deben colocar apositos atados y esperar a que el injerto esté prendido antes de comenzar la movilización. Los injertos a veces se reinervan parcialmemte, aunque nunca consiguen una buena sensibilidad.

    b) Tratamiento de la fascia:

    • Fasciotomía: Puede estar indicada en pacientes de edad avanzada o con deterioro del estado general, que no pueden someterse a intervenciones mayores. Puede solucionar con éxito las contracturas MCF pero raramente las IFP. Es por tanto un método paliativo que puede solucionar el problema temporalmente, pero que en el contesto de estos pacientes puede ser suficiente.

    • Fasciectomía limitada: Son técnicas encaminadas a resecciones fragcionadas de las cuerdas enfermas, mediante varias pequeñas incisiones en zeta o elípticas pudiéndose cubrir o no los defectos con injertos de piel total. Se puede de esta forma liberar bien las articulaciones y se deja fascia enferma que sirve de soporte.
      Las ventajas de esta técnica son su baja morbilidad y rápida recuperación. Y los inconvenientes la alta tasa de recidivas.

    • Fasciectomía palmar selectiva: Esta técnica es la comúnmente utilizada por la mayoría de los cirujanos. Consiste en extirpar sólo la fascia enferma y en su totalidad.

    • Fasciectomía palmar ampliada: Consiste en remover tanto la fascia enferma como la sana. Esta técnica está mas indicada en casos de elevada diátesis y con tendencia a recidivar. También tiene asociadas mayor número de complicaciones como el hematoma y la distrofia simpático refleja.

    c) Tratamiento de las articulaciones:

    • La contractura de la articulación MCF se resuelve bien mediante la simple fasciectomía y no da muchos problemas. Esta articulación tolera bien periodos prolongados de inmovilización a causa de la enfermedad, y por eso no es una causa urgente de cirugía.

    • La contractura de la articulación IFP es más difícil de solucionar, los periodos largos de inmovilización pueden causar acortamiento de las estructuras capsuloligamentarias y con frecuencia deja contractura residual. Conviene diferenciar entre contracturas primarias y secundarias dentro de la articulación IFP. Las primarias dependen exclusivamente de la fascia enferma y las secundarias tienen un componente motivado por el acortamiento de las estructuras capsuloligamentarias por adherencias periarticulares y de las estructuras adyacentes. En las contracturas secundarias podemos tener desde el acortamiento de la piel palmar, contracción de la vaina tendinosa, acortamiento de los músculos flexores, adhesión de la placa volar, adhesión del ligamento retinacular, contractura o adhesión de los ligamentos colaterales y accesorios y los cambios intrarticulares en la articulación. Contracturas menores de 30º después de la fasciectomía se pueden corregir bien con el tratamiento rehabilitador. Las contracturas secundarias de más de 30º hay que intentar una movilización pasiva de la articulación intraoperatoria como tratamiento de primera elección, si este no resulta podemos recurrir a la capsulotomía. La manipulación pasiva consiste en extender pasivamente la articulación durante unos 2 minutos y con una fuerza suficiente como para romper las adhesiones periarticulares, para algunos autores esta maniobra sería suficiente sin tener que recurrir a mecanismos más agresivos
      En contracturas severas y recurrentes principalmente en el meñique algunos autores prefieren una artroplastia con prótesis y acortamiento de la falange proximal o las osteotomias correctoras.

    • Capsulotomía: Hay discusión sobre como y cuando hacer una capsulotomía. Podemos liberar las estructuras que de una forma pasiva producen la limitación a la extensión de hecho hay muchas técnicas para realizar la capsulotomía. Parece que uno de las causas más importantes de la contractura secundaria es el acortamiento de la vaina tendinosa entre las poleas A2 y A4, y puede ser muy efectivo resecar una ventana de la vaina a dicho nivel consiguiendo en muchas ocasiones una extensión completa con este procedimiento. También puede ayudar el abrir la placa volar, pero no recomendamos el abrir las articulaciones y los ligamentos colaterales ya que puede crear una inestabilidad posterior o una inflamación que cause más secuelas que la contractura que tenía.

    • Hiperextensión de la IFD: Se produce principalmente en el quinto dedo. Generalmente son deformidades pasivas secundarias a la flexión de la IFP, no está afectado el ligamento de Landsmeer. Se corrigen con la corrección de la IFP.
      Deformidades fijas, son raras, producidas generalmente por una placa de enfermedad en el dorso de la segunda falange que fija el aparato extensor a dicho nivel. Las correcciones son más difíciles, hay que recurrir a la sección del ligamento de Landsmeer y tenotomía de del tendón extensor terminal.

    d) Casos particulares:

    • Enfermedad en el 5• dedo: La enfermedad se puede presentar aislada o en combinación con otros dedos, y es frecuentemente más grave y de más difícil corrección, en especial la contractura de IFP. Esto en parte puede ser debido a en parte a la incontrolada cicatriz que se forma después de la intervención. Menos del 20% de los operados con contractura IFP obtienen una corrección completa. Por eso es quizás en estos casos en los que la dermofasciectomía es más recomendada ya que parece que con la cobertura con injertos de piel total las fuerzas de retracción son menores.Recomendamos realizar dermofasciectomía en contracturas mayores de 45• o en afectación severa del lado cubital.

    • Enfermedad en el pulgar y 1ª comisura: La enfermedad en el lado radial de la mano es muy común pero no suele ser muy grave. En pacientes con una fuerte diátesis, el pulgar se flexiona a nivel de la MCF, menos frecuentemente de la IF y adducido por una contractura de la comisura. Las incisiones usadas comúnmente para intervenir en la zona radial de la mano suelen ser en forma de T. La rama horizontal se traza por el eje del pulgar y la vertical parte de esta por la comisura hacia el índice y se zetean los pliegues. Los paquetes neurovasculares no son nunca desplazados y están siempre por debajo de la enfermedad

    • Amputación: Puede ser necesaria en casos muy graves y de larga evolución o bien por insistencia del paciente. En estos casos y aunque se decida una intervención convencional debe avisarse al paciente de esta posibilidad ya que la operación puede precisar reconvertirse en amputación a pesar de conseguirse la extensión completa del dedo, debido a que no se perfunda el dedo, por la elongación de los vasos. La amputación es típicamente indicada en el meñique y el nivel más adecuado es la mitad de la falange proximal conservando integro el arco palmar.

 

 

  REHABILITACION POSTOPERATORIA

  Importancia

Gosset afirma que el 50% del resultado final depende de que se realice un correcto manejo postoperatorio, enfatizando el papel de la ferulización y del programa de ejercicios a la hora de reducir el déficit funcional. Por lo tanto la rehabilitación es un componente importante en el manejo de la enfermedad de Dupuytren. Además el fisioterapeuta de la mano juega un importante papel en la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento de posibles complicaciones.

  Programa de ejercicios

Debe vigilarse que no se produzca tensión sobre la herida lo que puede producir dehiscencia de la sutura y retraso en el proceso de curación.

Consiste en 5 sesiones diarias de corta duración (10 –15 repeticiones) con un conjunto de movimientos activos de flexión y extensión.

Debería incluir los siguientes:

  • Garra completa (cerrar y abrir el puño)

  • Garra en gancho (con las metacarpofalángicas extendidas flexionar y extender las interfalángicas)

  • Flexión y extensión individual de un dedo

  • Flexión individual de la IFD bloquendo la IFP. Esto permite estirar el ligamento retinacular oblicuo que habitualmente limita la flexión de la articulación IFD.

  • Movimientos de adducción y abducción de cada dedo.

  • Flexión y extensión de MCF con interfalángicas en extensión

  Ferulización

La finalidad de la ferulización es mantener la ganancia de la extensión obtenida tanto con la propia intervención como con el programa de ejercicios.

Debe colocarse cuando comience el programa de ejercicios activo.

Tipo de férula: Colocación dorsal para evitar presión sobre la herida y la limpieza de la misma.

Las posiciones de las articulaciones serán las siguientes:

  • Muñeca: inicialmente debe estar ligeramente flexionada para reducir la tensión en la piel de la palma. A medida que avance la cicatrización de la herida se debe llevar a posición funcional.

  • MCF inicialmente en flexión ligera ( 10 - 20º) y posteriormente colocarla en posición neutra.

  • Articulación IFP. Si se ha conseguido extensión intraoperatoria completa se coloca una férula estática en extensión total. En caso contrario se debe procurar una ganancia progresiva adaptada a cada paciente mediante férulas estáticas seriadas. Estas se ajustarán 2 veces por semana a medida que se va consiguiendo extensión. Se debe tener cuidado con la circulación digital y con la tracción de los nervios colaterales, de modo que si se produce palidez del pulpejo o cambios sensoriales en el dedo debe reajustarse inmediatamente la férula.

  • Articulación IFD se deja libre para permitir la excursión del tendón.

Debe mantenerse un total de 12 semanas:

  • Durante las 3 primeras de forma continua día y noche. Sólo se retirará para realizar el programa de curas y ejercicios.

  • Las 9 semanas siguientes dependerá de las necesidades del paciente, pero en general se utilizará sólo por la noche. Si la herida está estable y no hay compromiso vascular se podrá utilizar durante el día una férula dinámica de extensión IFP para ayudar a ganar arco de movilidad.

  Actuaciones sobre la cicatriz cutánea

Después de que se retiren las suturas o se produzca la completa curación de la herida se debe instruir al paciente para que comience el ablandamiento mediante masaje de la misma. Debe realizarse durante varios minutos 3 veces al día.

Otros tratamientos coadyuvantes en el manejo de la cicatriz podría ser la colocación de una lámina de gel de silicona sobre una férula palmar haciendo presión sobre la cicatriz, o la aplicación de ultrasonidos.

 

 

  COMPLICACIONES

Podemos tener complicaciones en uno de cada cinco casos. Las complicaciones ocurren con más frecuencia en aquellos pacientes con enfermedad severa que son sometidos a cirugías agresivas.

  Complicaciones intraoperatorias

  • Lesión nerviosa: Es una complicación que se puede obviar con una cuidadosa disección pero aún en las manos más expertas tenemos hasta un 3% de lesiones nerviosas. Lo más importante es identificar la lesión en quirófano y proceder a su reparación.

  • Pérdida de la circulación digital: Suele estar producida por arterioespasmo o directamente por lesión de los vasos. En cualquier caso se debe soltar la isquemia y garantizar el relleno de los dedos.

  • Perforaciones cutáneas de los colgajos: Se puede producir al disecar la fascia de la piel infiltrada, que puede ser muy difícil en casos de infiltración dérmica.

  Complicaciones postoperatorias precoces

  • La perdida permanente de la flexión. Se produce en la articulación IFP en más del 6% y es la complicación más frecuente. La rehabilitación temprana para recuperar la flexión y mantener la extensión es fundamental.

  • Hematoma: Producido principalmente en la bóveda palmar, la coagulación minuciosa, el uso de drenajes y la técnica de Mc Cash reducen su incidencia.

  • Empastamiento: En ausencia de hematoma localizado o seromas, el empastamiento difuso o hinchazón de los dedos que puede ocurrir después de una fasciectomia, pueden acarrear muchas complicaciones. La perfusión de las heridas puede estar comprometida, así como la inflamación alrededor de los tendones flexores y en su vaina principalmente en el canal digital pueden causar tenodesis al impedir el normal deslizamiento del tendón y disminuir el rango de movimiento del dedo. El tratamiento de este empastamiento difuso suele responder a medidas conservadoras como elelvación de la mano, adecuado vendaje, y los ejercicios de rehabilitación adecuados.

  • Perdida de piel o dehiscencia de la herida: Está favorecida por una disección excesiva o la disección de colgajos muy finos. Puede ser necesario el cubrir el defecto con un injerto de piel total o un cross-finger en caso de exposición tendinosa digital.

  • Infección: Es generalmente secundaria a un hematoma o a necrosis cutánea. Su incidencia aumenta en diabéticos y en enfermos con enfermedad vascular periférica.

  • Edema postoperatorio: Es normal en los primeros días pero si persiste debe tratarse con terapias antiedema como vendajes compresivos.

  • Inflamación postoperatoria: Se presenta con más frecuencia en pacientes con enfermedad temprana o agresiva y mucho más frecuente en mujeres que en hombres. Esta reacción inflamatoria (flare reaction) se produce 2 o 3 semanas después de la cirugía. Se manifiesta como enrojecimiento, dolor, edema y rigidez. La causa y tratamiento de esta reacción son desconocidos, algunos refieren que la apertura del túnel del carpo, bloqueantes simpáticos, esteroides o carbamacepina pueden mejorar este cuadro.

  • Distrofia simpático refleja: Se da con más frecuencia en la mujer, en cirugías agresivas y en periodos de inmovilización largos en aproximadamente un 5% de los casos. Se presenta generalmente después de la cicatrización y sus síntomas son; excesivo dolor, edema, rigidez y desordenes vasomotores. Una vez diagnosticado se debe abandonar el programa usual de rehabilitación y tratarse la distrofia simpático refleja. El tratamiento es similar al de la inflamación postoperatoria y es importante mantener la movilidad articular con ejercicios activos hasta que el cuadro se resuelva.

  Complicaciones postoperatorias tardías

  • Recidiva: Múltiples factores predisponen a que se produzca una recidiva en un área de previa excisión. La recidiva debe considerarse como una complicación tardía si está causada por una incompleta extirpación. Las incidencias de las recidivas varían según los autores entre un 26 y un 80% dependiendo de la técnica utilizada. La recidiva se asocia con más frecuencia, con diátesis, estadios avanzados y la presencia de enfermedades asociadas como la diabetes. En las intervenciones secundarias es más difícil extirpar los tejidos enfermos porque se hallan mezclados col el tejido cicatricial y es la dermofasciectomia la técnica quirúrgica que mejores resultados reporta. Hasta un 10% de los pacientes cada año presentan recurrencia, pero sólo la mitad precisan cirugía.

  • Aneurisma digital: Es una complicación infrecuente consecuencia de una cirugía sobre el dedo que causó una lesión en las paredes del vaso.

  • Quistes de inclusión: Es otra complicación infrecuente. La formación de una masa de lento crecimiento debajo de la cicatriz sugiere su diagnostico.

 

 

  BIBLIOGRAFIA

  1. Robert M.McFarlane. “ Enfermedad de Dupuytren” . En Cirugía Plástica. La mano. Tomo II : Editor: McCarthy, May,Littler. Editorial Médica Panamericana S.A.- Madrid – España, 1992. Pp.819-851.

  2. Rober M.McFarlane. “Dupuytren´s Contracture”. En Operative Hand Surgery.Third Edition. Volume 1: Editor: David P. Green,MD. Churchill Livingstone. New York, 1993. Pp 563 - 591

  3. Hand Clinics. “ Dupuytren´s Disease” . Volume 15 . Number 1 .Guest Editor: Ghazi M. Rayan. W.B. Saunders Company, Philadelphia . February 1999.

  4. James D. Saar, M.D., and Peter C.Grothaus, M.D. “ Dupuytren´s disease : An Overview ”Plast Reconstr Surg” 106:125 –134, 2000

   
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