Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética
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Cirugía Estética



TEMA 37. DISECCIÓN GANGLIONAR CERVICAL
 

Félix Tomás Fidalgo Rodríguez. Médico Interno Residente de 3º año. Hospital Reina Sofía (Córdoba)
Alberto Redondo Camacho. Médico Adjunto (F.E.A.). Hospital Reina Sofía (Córdoba)

Alicia Dean Ferrer. Médico Adjunto (F.E.A.). Hospital Reina Sofía (Córdoba)

Eladio Garcia Hortelano. Médico Interno Residente de 5º año. H. Reina Sofia (Cordoba)

Luis Fernando Rioja Torrejón. Jefe de Servicio. H. Reina Sofia (Córdoba).
 

 

 

 

  INTRODUCCION

En el ejercicio de su actividad, el cirujano plástico debe poner en práctica con frecuencia su vertiente de cirujano oncológico. Cuando la neoplasia se halla a nivel del territorio cervicofacial, no sólo ha de plantearse la exéresis con márgenes adecuados del tumor y la posterior reconstrucción de la zona, sino que además deberá de plantearse la necesidad o conveniencia de tratar las estructuras linfoganglionares del cuello.

El tratamiento quirúrgico de las estructuras linfoganglionares del cuello se denomina linfadenectomía cervical (también conocida como: “vaciamiento ganglionar cervical”, “disección cervical”, o más comúnmente como “vaciamiento de cuello”). Se trata de una depurada técnica quirúrgica, sometida a múltiples revisiones a lo largo de su historia y actualmente estandarizada en cuanto a su práctica en especialidades tales como: Cirugía general, Cirugía Maxilofacial, Otorrinolaringología, y por supuesto, Cirugía Plástica.

 

 

  CIRUGÍA ONCOLÓGICA DEL CUELLO.
La práctica de la linfadenectomía cervical requiere el conocimiento por parte del cirujano de una serie de premisas fundamentales.

Una de las primeras es el conocimiento de que la red linfática del cuello es una estación para las células neoplásicas provinientes de las tumoraciones del área cervicofacial. Estas células pueden hallarse tanto en los vasos colectores como en los ganglios, sin embargo la tendencia actual se inclina a considerar que la localización preferente de estas células son los ganglios, y en estos últimos pueden encontrarse como microcolonias o como macrocolonias que a veces rompen la cápsula de dichos ganglios (estas dos ultimas circunstancias son las que definen la presencia de metástasis).

Por lo tanto, al producirse la apertura de la red linfática se eleva considerablemente la probabilidad de inducir una siembra metastásica en el área cervical, por ello, antigüamente se consideraba que la biopsia aislada de un ganglio no era una actitud oncologicamente aceptable. Hoy, sin embargo, sabemos que la biopsia de una adenopatía cervical es perfectamente compatible con la ortodoxia oncológica, siempre y cuando no se abra la cápsula de dicho ganglio.
También es necesario reseñar que la radicalidad en la linfadenectomía cervical implica la exéresis en conjunto de toda, o de la mayor parte de la red linfática. Esto implica a su vez que sea necesario extirpar la fascia cervical entre cuyos desdoblamientos se halla esta red, y que en ocasiones se amplíe la exéresis a otras estructuras no linfáticas debido a la íntima relación que establecen con dicha red y con las fascias.

Por último, añadiremos, que el hallazgo de metástasis linfoganglionares es una indicación absoluta para tratar las áreas linfáticas, exista o no lesión primaria objetivada.

 

 

  CONSIDERACIONES ANATÓMICAS

La práctica del vaciamiento cervical ganglionar requiere, evidentemente, un conocimiento adecuado de la anatomía del cuello, zona anatómica compleja debido a la diversidad y número de estructuras que se hallan en tan reducido espacio.

La Aponeurosis Cervical o Fascia Cervical puede considerarse integrada por tres hojas fundamentales:

  • Aponeurosis Cervical Superficial: rodea al Músculo Esternocleidomastoideo (ECM) mediante una hoja externa más gruesa y otra interna más fina. Salta entre los dos músculos ECM pasando por delante del plano de los músculos prelaríngeos y entre el músculo ECM y el Trapecio para cubrir el triángulo supraclavicular. Hacia arriba se continua con la aponeurosis del Masetero, hacia atrás con la aponeurosis de la nuca y hacia abajo con la aponeurosis pectoral superficial. Tambien recubre la glándula Submaxilar y termina fijándose en el borde inferior de la mandíbula.

  • Aponeurosis Cervical Media: se extiende en la masa de tejido conectivo que rodea en forma de vaina a los grandes vasos del cuello, al Vago y a los ganglios linfáticos del cuello. Se encuentra soldada en la region prelaringea a la Fascia Cervical Superficial y desde ahí hacia atrás se van separando dejando entre si un espacio relleno de grasa y tejido conectivo laxo.

  • Aponeurosis Cervical Profunda: se encuentra envolviendo la superficie anterior de la columna cervical , los músculos escalenos y otros músculos prevertebrales.

Las estructuras anatómicas fundamentales a considerar en este caso, son aquellas que nos darán los límites de la resección. Para comenzar recordaremos someramente qué podemos encontrar en estos límites:

  • Límite superior: Se halla en una linea paralela al borde inferior mandibular, donde encontraremos los siguientes órganos: glándula Submaxilar, ganglios submentonianos y submandibulares, vena y arteria Faciales, vena concomitante intraparotidea, fascia intermaxiloparotidea y músculos Estilohioideo, Digástrico y porción mas superior del ECM. Por encima de la incisión debe quedar la rama márginal del nervio facial que inerva los músculos del labio inferior y del menton y que circula paralela al borde de la mandibula a una distancia de éste de aproximadamente unos 2 cm.

  • Limite posterior: El punto en el que emerge el nervio auricular mayor se denomina punto nervioso de Erb. Esta es una referencia fundamental ya que por encima de ella nos encontramos en territorio potencial del IX par craneal, el Espinal, que en algunos casos ha de ser considerado y respetado. De este punto para arriba el límite posterior es formado por la confluencia de los músculos ECM, Esplenio de la cabeza y elevador de la escapula.
    Desde el punto de Erb hacia abajo queda constituido el triangulo supraclavicular, que a su vez tiene como límites:

    1. Por delante el músculo ECM

    2. Por detrás el músculo Trapecio.

    3. En profundidad: músculos Escalenos y vaina vasculonerviosa que cierra el espacio interescalénico anterior.

    4. Por fuera la Fascia Cervical Superficial.

    5. Por debajo el músculo Omohioideo y la clavícula.

  • Límite inferior: lo constituyen el borde superior de la clavícula y el músculo Omohioideo.

  • Límite anterior: Linea blanca infrahioidea o confluencia de la fascia común y propia de los músculos prelaríngos.

Fig. 1. Anatomía del cuello. Principales estructuras anatómicas del cuello

 

 

  NIVELES GANGLIONARES

El siguiente paso es conocer las estructuras que deben resecarse , es decir, los ganglios linfáticos y sus localizaciones más comunes. Nosotros consideraremos la clásica división en niveles ganglionares.

  • Nivel I: Ganglios submentonianos y submandibulares.

  • Nivel II: Ganglios yugulares superiores o yugulo-digástricos, suboccipitales y mastoideos.

  • Nivel III: Ganglios yugulares medios o yugulocarotideos medios.

  • Nivel IV: Ganglios yugulares inferiores, yugulocarotideos inferiores o supraclaviculares mediales.

  • Nivel V: Ganglios del triángulo supraclavicular o triángulo posterior.

Tambien podemos considerar la existencia de un Nivel VI que agruparía a los ganglios del compartimento anterior y por último a un Nivel VII, que estaría constituido por los ganglios traqueoesofágicos y mediastínicos.

Consideración aparte merecen otras cadenas, como por ejemplo las preauriculares, las infraparotideas, las nucales ,las paramandibulares o las prelaríngeas, para cuya exéresis se precisan abordajes específicos cuando no pueden ser remozadas con la pieza quirúrgica. Merece especial mención la consideración de los ganglios infraparotideos: area de drenaje de las neoplasias localizadas en la piel de la region auricular anterior y posterior, de la región ocular, frontal, temporoparietal anterior y media, y perimastoidea, así como en contados casos, de la region del ala de la nariz, de la faringe y de la órbita; esto es de especial interes a la hora de tratar dichas neoplasias, ya que será ésta, y no el cuello, la primera escala de la diseminacion linfatica y deberá practicarse una parotidectomía de forma conjunta cuando sea necesario el vaciamiento cervical.

Recordemos que estas estructuras están contenidas en un sistema de fascias y aponeurosis que alojan a otras (músculo ECM, músculos Escalenos, vena Yugular, arteria Carótida y nervios menores). Por su parte las estructuras nerviosas importantes del cuello se encuentran por fuera de este sistema. Estas aclaraciones son importantes sobre todo para los vaciamientos en los que se respeten dichas estructuras.

Fig. 2. Principales cadenas ganglionares cervicales.

Fig. 3. : Esquema de los principales niveles ganglionares del cuello.

 

 

  LOCALIZACIÓN TUMORAL Y AREAS DE DRENAJE LINFATICO

Conocer la preferencia en el drenaje de las diferentes areas anatomicas puede ser de utilidad para el tratamiento integral de las neoplasias que las afectan, como ejemplo podemos incluir la siguiente relación:

  • Las neoplasias del tercio medio del labio inferior, de la parte anterior del suelo de la boca y de la encía anteroinferior metastatizan a los ganglios submentonianos y submandibulares.

  • Los tumores de las areas laterales del labio inferior lo hacen preferentemente en los ganglios submandibulares.

  • Los tumores de la region posterior del cuero cabelludo drenan en los ganglios nucales. Para el tratamiento de estas adenopatías existe también una variedad de vaciamiento denominada vaciamiento posterior.

  • Los tumores de labio superior suelen hacer escala en primer lugar en los ganglios preauriculares e infraparotideos y luego en los inframandibulares, yugulares superiores y yugulares medios.

  • Los tumores de la lengua metastatizan frecuentemente en los niveles II, I y III, por este orden de preferencia. Si el tumor afecta a la punta de la lengua o a la linea media podríamos encontrar afectación bilateral o contralateral.

  • Los tumores de la mucosa yugal metastatizan con frecuencia en los ganglios infraparotideos, submandibulares y yugulodigastricos.

  • El paladar y la encia superior drena en los ganglios submandibulares y yugulodigastricos.

  • La encia mandibular drena en los ganglios submandibulares, yugulodigástricos y yugulares medios.

  • Los tumores del macizo facial (fosas nasales, senos, orbitas, maxilar, etc.) metastatizan con más frecuencia en los ganglios yugulodigástricos.

  • La Parótida drena a los ganglios submandibulares y del triangulo posterior.

  • La glandula submaxilar tiene su drenaje linfático resumido en los niveles II y III.

 

  TIPOS DE VACIAMIENTO GANGLIONAR CERVICAL

Podemos distinguir los siguientes tipos:

  Vaciamiento radical de cuello

Consiste en la resección de 4 o 5 niveles ganglionares. Dentro de esta variedad consideraremos:

  • Convencional o clásico: descrito originariamente por Crile supone la exéresis de los niveles I, II, III, IV y V, junto con el músculo ECM, la vena Yugular Interna y el nervio Espinal.

  • Modificado o funcional: descrito por Suarez, incluye la resección de los niveles I, II, III, IV y V, preservando una o más de las estructuras no linfáticas:

    • Tipo I: conserva el nervio Espinal ( es la tendencia actual en los tumores N1).

    • Tipo II: conserva el nervio espinal y el músculo ECM.

    • Tipo III: conserva nervio Espinal, músculo ECM y vena Yugular interna.

  Disección selectiva del cuello

En esta variante se procede a la exeresis de 3 niveles ganglionares:

  • Supraomohioidea: resección de los niveles I, II y III

  • Anterolateral: resección de los niveles II, III y IV.

  Disección limitada

Resección de no más de 2 niveles ganglionares.

Fig. 4. Esquema de las areas de vaciamiento. (1) Vaciamiento radical, (2) Vaciamiento supraomohioideo, (3) Vaciamiento anterolateral.

 

En definitiva, consideraremos que a pesar de la radicalidad que se persigue con la técnica, ésta es relativa ya que se estima que aproximadamente un 10% de los ganglios no son extirpados ( recordemos las cadenas prelaríngeas, nucales, preauriculares, etc), sin embargo, la repercusión que ésto pueda tener en el resultado final del tratamiento parece, según los estudios realizados, que no es relevante. En cualquier caso, depende de la naturaleza, localización y tratamiento de la neoplasia primaria.

Otro aspecto importante que hemos de considerar es que, cuando existen interferencias al flujo linfático (cicatrices previas, inflamación, trombos, irradiacion metastasis, etc ), pueden desarrollarse trayectos linfáticos alternativos: en estos casos la intervención deberá de ser lo más radical posible incluyendo las cadenas colaterales e incluso las contralaterales.

En lo referente a la linfadenectomía radical clásica bilateral mencionaremos que ésta se practicará en aquellos casos en los que la neoplasia primaria se localice en posición mediana o paramediana. Además es necesario aclarar que cuando se estime necesaria la realización de un vaciamiento radical bilateral, hemos de tener en cuenta que es un procedimiento con una mortalidad intraoperatoria de aproximadamente el 15% y que genera notables problemas funcionales derivados de la exeresis del nervio espinal (pueden corregirse mediante transferencias tendinosas) y sobre todo, de la extracción de las dos venas Yugulares internas: el drenaje de éstas es suplido luego por las venas Vertebrales y por las faríngeas, pero en ocasiones este flujo no es suficiente por lo que se recomienda demorar los vaciamientos un periodo de 2 a 3 semanas, o bien practicarlos de forma conjunta respetando la vena del lado que se considere esté menos afectado, empezando la intervención por ese lado, ya que de encontrarse afectación de la vena intraoperatoriamente, será conveniente abstenerse de practicar en ese mismo acto el vaciamiento del otro lado y postergarlo 15 o 20 días.

 

  CLASIFICACIÓN T.N.M. DE LOS TUMORES DEL AREA CERVICOFACIAL

Para conocer las aplicaciones e indicaciones del vaciamiento ganglionar del cuello hemos de hacer referencia a la clasificación T.N.M. de los tumores de cabeza y cuello, clasificación que, recordemos, está sujeta a continuas revisiones. De entre ellas nos vamos a referir, por la frecuencia de la neoplasia, a la del Carcinoma Epidermoide de cavidad oral y de labio, cuya versión más aceptada actualmente, y de forma general, es la siguiente:

  • T:Tamaño de la neoplasia primaria:

    Tx: No se puede evidenciar la presencia de tumor primario.

    T0: No hay tumor primario.

    Tis: Carcinoma in situ.

    T1: Tumor de menos de 2 cm de diámetro mayor

    T2: Tumor de entre 2 y 4 cm de diámetro mayor.

    T3: Tumor de más de 4 cm de diámetro mayor.

    T4. Independientemente del tamaño: tumor que invade estructuras adyacentes.(hueso, músculo, senos, lengua, etc)

  • N: Afectación de los ganglios regionales:

    Nx: No se puede establecer la existencia de afectacion ganglionar

    N0: No hay metastasis ganglionares.

    N1: 1 sólo ganglio homolateral de menos de 3 cm de diámetro

    N2: N2a: 1 solo ganglio homolateral de entre 3 y 6 cm, N2b: múltiples ganglios homolaterales no mayores de 6 cm, N2c: metástasis ganglionares bilaterales o contralaterales menores de 6 cm.

    N3: Ganglio mayor de 6 cm.

  • M: Metástasis a distancia:

    Mx: No se puede establecer la existencia de metástasis.

    M0: No hay metástasis.

    M1: Metástasis a distancia presentes.

Estos estadíos tienen su correlacion en los denominados estadíos clínicos.

 

 

  ESTADÍOS CLÍNICOS

Supervivencia a los 5 años

Estadíos

Correlación T.N.M.

75 – 100%

ESTADIO 0

Tis  N0  M0

75%

ESTADIO I

T1  N0  M0

50 – 75%

ESTADIO II

T2  N0  M0

 25 – 30 %

 ESTADIO III

T3  N0  M0

T1  N1  M0

T2  N1  M0

T3  N1  M0

 <25%

 ESTADIO IV

 IVa

T4  N0  M0

T4  N1  M0

Cualquier T, N2  M0

IVb

Cualquier T,  N3  M0

IVc

Cualquier T, cualquier N,  M1

Tabla 1. Estadíos clínicos de los tumores del area cervicofacial. Referido fundamentalmente al Carcinoma epidermoide.

 


  INDICACIONES DEL VACIAMIENTO GANGLIONAR CERVICAL

  Linfadenectomía supraomohioidea

  • En los tumores T2, T3 y T4, N0, ya que la probabilidad de metástasis regionales se eleva al 20%.

  • En los T1, N0 de elevado riesgo (escasa diferenciación, afectación perineural, profundidad mayor de 4 mm)

  Linfadenectomía funcional

  • En los tumores N0 nos plantearemos el vaciamiento cervical funcional electivo en las siguientes circunstancias:

    • Tumores de gran tamaño: T3 o T4.

    • Espesor tumoral de mas de 4 mm.

    • En pacientes que no toleren la Radioterapia como tratamiento.

    • En pacientes que no se van a poder controlar.

    • Cuando exista dificultad para evaluar la enfermedad por un cuello grueso, corto o deforme.

    • T1 y T2 de alto riesgo histológico.

  • Tumores N1 en los que el tumor no se extienda a estructuras adyacentes ni rompa la cápsula ganglionar.(será necesaria la evaluación individual del caso).

  • En los N2 en las mismas condiciones.

  Linfadenectomía radical de cuello

  • En los tumores N1 con alto riesgo (diseminacion extracapsular, gran afectacion linfática, etc).

  • En los N2, en las mismas circunstancias anteriores, también existe la misma indicación.

  • En los N3.

  • En los N2 y N3 con afectacion bilateral se realiza disección radical modificada bilateral con conservacion de la vena yugular del lado menos comprometido.

La aplicación de Radioterapia postoperatoria se lleva a cabo en los casos N2 y N3, además de en los N1 en los que se constate la existencia de rotura capsular, márgenes afectos o alto riesgo histológico. También se considerará para los tumores T3 y T4.
Cuando la enfermedad se extiende a la carótida, al plexo braquial o supera los planos fasciales, los tratamientos no se consideran efectivos. En estos casos cabe plantearse la cirugía desde un punto de vista paliativo.

 

 

  DIAGNÓSTICO DE LA AFECTACION GANGLIONAR

Conocidas la localización de los ganglios, su distribución y clasificación, la relacion de su afectación con el pronóstico y las indicaciones más usuales del vaciamiento cervical, consideraremos a continuación cómo proceder al diagnóstico de dicha afectación ganglionar:

  Lo primero y fundamental es el examen clínico del cuello, por palpación de las diferentes areas ganglionares. Generalmente, y para un médico experimentado no pasarán desapercibidos ganglios mayores de 1 o 2 cm. Los de menor diametro, así como aquellos que se hallen bajo estructuras como el músculo ECM serán dificiles de localizar.

  T.A.C.

Los criterios de malignidad son:

  • Ganglio mayor de 1,5 cm en las zonas I o II.

  • Ganglio mayor de 1 cm en el resto de las zonas.

  • Areas de necrosis central

  • Agrupamiento de 3 o más ganglios.

  • Cuando la relacion entre el diametro axial y el tranversal del ganglio tienda a 1, es decir cuanto más redondeada sea la morfología del ganglio.

  R.N.M.

Con menor aplicación que la TAC.

  ECO + PAAF

Es la técnica más fiable, con mayor especificidad y sensibilidad (puede detectar nódulos de hasta 0.5 cm de diametro). Por ello es capaz de diagnosticar la enfermedad ganglionar en estadíos más precoces.

  P.E.T. ( Tomografia por emisión de Positrones)

Es la técnica que ofrece una sensibilidad y especificidad mayores, sin embargo, la disponibilidad escasa de esta tecnologia y su alto coste limitan su uso actualmente.

Finalmente consideraremos el estudio de extensión para aquellos casos en los que exista un alto índice de sospecha de metástasis a distancia.

 

 

  LINFADENECTOMÍA CERVICAL: CONSIDERACIONES TÉCNICAS.

  Elección de la incisión

Existen múltiples tipos de incisión. La elección de ésta no debe considerarse un tema baladí , en ella debemos tener en cuenta multitud de factores, y entre ellos cabe destacar a los siguientes:

  • Que permita una correcta vascularización de los colgajos.

  • Que respete los tejidos a extirpar.

  • Que permita un campo ámplio.

  • Que sea estéticamente ortodoxa.

  • Que proteja a la Carótida

  • Que permita la realización de una traqueostomía cuando ésta sea aconsejable, por ejemplo, en los vaciamientos bilaterales.

  • Que permita la reconstrucción.

  • Dependerá de la bilateralidad o no del vaciamiento.

  • Dependerá de la existencia de cicatrices previas.

Las más aceptadas son las de Arigan ( palo de hockey), Roux-Berger, o cualquiera de las de predominio lateral como las de André, Feind o Latyshevsky.

Fig. 5. Principales incisiones en el vaciamiento cervical unilateral: (1) Incisión de Roux-Berger (similar a la de Loré), (2) Incisión de André (3) Incisión de McFee, (4) Incisión de Conley, (5) Incisión de Latyshevsky, (6) Incisión de Feind, (7) Incisión de Ariyan (en palo de Hockey), (8) Incisión de Molinari.


Las incisiones para el vaciamiento bilateral son ligeramente diferentes, entre ellas podemos considerar algunos ejemplos:

Fig. 6. Incisiones en el vaciamiento cervical Bilateral: (1) Incisión para el vaciamiento suprahioideo, (2) Incisión en delantal (Apron flap), (3) Incisión de McFee bilateral, (4) Incisión para el vaciamiento supraomohioideo bilateral, (5) Variante en Zig-Zag.


  Vaciamiento radical: apuntes técnicos.

  • Linea de incisión: no debe dejarse coincidir la linea de incisión con el eje de la carótida, que en el postoperatorio no contará con la protección del músculo ECM, ya que de producirse alguna complicación y quedar la arteria expuesta, podria llegar incluso a producirse su ruptura. Por ello, las incisiones más adecuadas son las de André, McFee (suele usarse con frecuencia en cuellos radiados), o Conley. La incisión debe ser, en cualquier caso, perpendicular a la piel y no viselada, y además, deberá respetar las estructuras a extirpar.

  • Formación de los colgajos y creación de un campo secundario: Estos colgajos deben incluir piel, subcutaneo y músculo Platisma. En cuanto al campo secundario éste cumple como función fundamental la de aislar el campo quirúrgico para evitar posibles contaminaciones. Se realiza generalmente con compresas suturadas con cabos largos de seda a los margenes del campo quirúrgico. Entre estas compresas y los cabos pueden colocarse gasas humedas para mantener hidratados los colgajos. Así mismo, estas suturas pueden servir como puntos de tracción para el desarrollo de la intervención.

  • Delimitación de la disección:

    • Arriba, la fascia se incide 2 cm por debajo del reborde mandibular. Se debe tener precaución con la rama marginal del nervio facial que se encuentra a ese nivel y que debemos respetar. Un punto adecuado para localizar esta rama está a la altura de los vasos faciales que pueden ligarse y posteriormente ser traccionados hacia arriba creando un bucle en el interior del cual se encuentre protegido el nervio.

    • Hacia atrás, la incisión pasa sobre la parótida, el músculo ECM y desciende por el borde del trapecio.

    • Abajo, pasa 1 cm por encima, aproximadamente, del reborde clavicular

    • Por delante pasa por la linea submentoniana.

  • Sección del musculo ECM: generalmente se empieza por arriba, traccionando el músculo hacia delante ha de hallarse el nervio espinal que por encima del punto de Erb circula por debajo del ECM dándole además una rama motora. Este nervio se respetará o se seccionará dependiendo del caso. Las raices del plexo cervical superficial se seccionarán a medida que vayamos levantando el paquete celuloadiposo de la fosa posterior.

Fig. 7. Vaciamiento Radical: Pueden apreciarse arriba el polo inferior de la glándula Parótida, la glándula Submaxilar por debajo de la fascia, con los vasos faciales ligados, y por detrás el musculo ECM seccionado. Atrás puede apreciarse el levantamiento de la fascia, donde se ha seccionado el nervio Espinal. La vena Yugular ext. y otros componentes nerviosos y vasculares menores aparecen también ligados. Por delante queda representada la linea de incisión a ese nivel.

  • Aislamiento de la vena Yugular Interna: generalmente se aborda desde abajo, pudiendo ligarse en este momento o más tarde. La vena se liberará hacia arriba hasta su intersección con la arteria occipital, donde se identificarán arteria Carótida, nervio Vago y nervio Hipogloso, este último circulando entre las dos ramas de la carótida común y la vena. Lateromedialmente se ligaran las colaterales de la vena Yugular, entre las cuales destacaremos como más importantes: facial , lingual, tronco tirolínguofacial, tiroidea media y cervical transversa.

Fig. 8. Vaciamiento Radical (2): Se ha seccionado el extremo inferior del músculo ECM, asi como los extremos inferior y superior de la vena Yugular interna que se han ligado. Se ha seccionado y ligado el pedículo de la glándula Submaxilar que deja ver la arteria Facial ligada emergiendo por detrás del músculo Estilohioideo. El Bloque celuloadiposo se va levantando de detrás a adelante. Arriba y en profundidad se aprecia el nervio Hipogloso con su característico arco entre las dos ramas de la Carótida común.

  • Disección anterior: Se incidirá la parte profunda de la fascia en relación con los músculos prelaríngeos. El músculo Omohioideo puede seccionarse e incluirse en este momento en la pieza. El contenido submentoniano se extrae por debajo del vientre anterior del músculo Digástrico y por encima del músculo Milohioideo. Se extirpa la glándula Submaxilar teniendo especial precaución con los nervios Lingual e Hipogloso, proximos a su pediculo por debajo de la glándula. Dicho pedículo deberá ser ligado. Hacia atrás aún quedará por identificar la arteria Facial sobre el contorno superior del músculo Digástrico y ligarla. La pieza se separará de las relaciones con el paquete vasculonervioso del cuello seccionando la fascia cervical media que lo envuelve.

Fig. 9. Vaciamiento Radical (3): El campo al final de la resección: Son estructuras importantes a reconocer: la arteria Carótida bifurcandose y el nervio Hipogloso arriba, el nervio Vago de arriba abajo circulando sobre la arteria, la arteria Tiroidea superior en el centro, y los extremos ligados de la vena Yugular interna. Por debajo de la fascia subyacente queda, por transparencia, el plexo braquial.

  • Cierre: Se practicará hemostasia cuidadosa, se aplicarán drenajes aspirativos y se procederá al cierre de la herida en uno o dos planos; de ser uno sólo, se deberán incluir en el punto de sutura músculo Platisma y piel.

  Vaciamiento funcional: apuntes técnicos

  • Incisión: cualquiera que cumpla las condiciones anteriormente reseñadas.

  • Colgajos y campos secundarios: conforme a lo descrito anteriormente. Recordemos que deben incluir indefectiblemente a la piel y al músculo Platisma.

  • Liberación del músculo ECM:

    • Incisión de la fascia sigiendo el trayecto de la vena yugular externa que debe ligarse. Se desprenden las dos láminas de dicha fascia ( anterior y posterior ), que rodean al músculo con la ayuda de la tracción de los ayudantes, generalmente a punta de bisturí. Se irán coagulando los vasos perforantes posteriores que vayan apareciendo.

Fig. 10. Vaciamiento Funcional: Se ha incidido la fascia cervical superficial, ligando la vena Yugular externa llegando hasta el punto nervioso de Erb. Se empieza a disecar la fascia en sentido anterior separandola de su unión al músculo ECM.

Fig. 11. Vaciamiento Funcional (2): Una vez separada la cara anterior del müsculo ECM de la fascia se procede a hacer lo propio con la posterior: al hacerlo comienzan a verse por transparencia la vena Yugular interna y el músculo Omohioideo.

  • Identificación del nervio Espinal: éste emerge del músculo ECM a 1.5 – 2.5 cm por encima del punto nervioso de Erb. Debe ser localizado y liberado hasta su entrada en el músculo trapecio al cual inerva (límite posterior de la disección), en este apartado la disección se hace lateralmente rechazando el músculo ECM a medial. En su porcion anterosuperior hay que ser cuidadoso: en este caso se abordará el nervio medialmente rechazando el ECM hacia el lateral y disecando contra la cara interna del músculo desde la mastoides Durante la disección del nervio Espinal,y a lo largo de todo su trayecto, es recomendable el uso de tijeras. Elevando el nervio Espinal se remozará todo el tejido celuloadiposo de arriba abajo y de atrás a adelante.

Fig. 12. Vaciamiento Funcional (3): Se aprecia como se ha disecado todo el trayecto del nervio Espinal hasta su entrada en el trapecio, una vez conseguido ésto se puede liberar el triangulo posterior. La fascia cervical se empieza a disecar ahora desde la superficie de la vena Yugular interna.

  • Vaciamiento supraclavicular: se traccionará hacia arriba y adelante el músculo ECM y se procederá liberando y seccionando los elementos más superficiales del plexo cervical.

  • Liberación del la vena Yugular interna: traccionando hacia atrás el músculo ECM y hacia delante el bloque, se expondrá, una vez liberado integramente el primero de la fascia, la vena Yugular Interna que se irá liberando de arriba abajo a punta de bisturí, bajo cuya presión, exquisita, la vena se deprime sin ser seccionada. Precaución hemos de tener en aquellos puntos en los que la tracción el ayudante genere pliegues de la vena, ya que en ellos la aplicación del bisturí lesionará la pared venosa al no poder ésta escapar de la presión. Se van ligando las ramas colaterales, de abajo a arriba, (es característico que al ligar el tronco tirolingüofacial se produzca una caida importante del flujo de la vena) hasta llegar finalmente a la altura de la arteria Tiroidea superior que marca el límite superior de esta disección.

  • Abordaje del compartimento submandibular: se identificará la rama marginal en el punto antes descrito. Se separarán las partes blandas de la cara interna del cuerpo mandibular para acceder a la superficie del músculo Milohioideo, de la que ha de despegarse el contenido de esta celda. Una vez llegados al contorno posterolateral del músculo Milohioideo se debe identificar el nervio Lingual y respetarlo, para luego ligar y seccionar el pedículo de la glándula Submaxilar, que se ha de incluir en el bloque. La arteria Facial se liga encima del vientre posterior del músculo Digástrico, por dentro del músculo Estilohioideo. Atrás y abajo seremos cautos con el nervio Hipogloso.

Fig. 13. Vaciamiento Funcional (4): La diseccion del polo superior muestra la glándula submaxilar con su pedículo que deberá de ser ligado. Se aprecia también el Nervio hipogloso y los vasos Faciales, estos últimos ligados. Arriba se aprecia como el nervio Espinal da su rama motora al músculo ECM. Mas abajo se ve el tronco Tirolíngüofacial ligado y la diseccion de la fascia de la vena aún incompleta en representación esquemática (ya que dicha disección debe hacerse de extremo a extremo en un solo tiempo). El bloque es traccionado hacia medial mientras que el músculo ECM lo es a lateral.

  • Disección anterior: Se desprende la fascia superficial de los músculos prelaríngeos a corta distancia de la linea media. En algunos casos puede seccionarse el músculo Omohioideo desprendiendolo de los planos profundos con lo que se facilita la extraccion de la pieza.

Fig. 14. Vaciamiento Funcional (5): Estado final tras la disección. En este caso la vena Yugular interna se ha conservado. Arriba se ven los nervios Espinal entrando en el músculo ECM, (que se encuentra traccionado hacia lateral) e Hipogloso rodeando a la carotida externa.

  • Cierre por planos: Se revisará la hemostasia, se aplicarán drenajes aspirativos y se cerrará en uno o dos planos ( en este caso incluyendo con el punto de sutura la piel y el músculo Cutáneo del cuello).

  Vaciamiento supraomohioideo: apuntes técnicos

  • Incisión: Arco desde la mastoides a la región submentoniana a 3 – 4 cm por debajo del reborde mandibular. El colgajo inferior se diseca hasta exponer el polo inferior de la glándula Submaxilar y la vena Facial, que se liga.

  • Se eleva la glándula exponiendo el músculo Digástrico y después el músculo ECM. Se secciona el tabique intermaxiloparotideo y se tracciona la Submaxilar hacia delante extirpando el tejido celuloadiposo subyacente. Luego se liga y secciona la arteria Facial.

  • Queda así expuesto el músculo Hiogloso. Se respetará en profundidad el nervio Hipogloso.

  • Se separa el periostio de la mandibula y se expone el músculo Milohioideo. Sobre el plano de este músculo se diseca el contenido del triángulo interdigástrico.

  • Se continua el plano de la cara superficial del músculo Milohioideo hasta liberar el contorno lateral que se separa hacia arriba y adentro para identificar y respetar el nervio Lingual. Se aisla el pedículo de la glándula Submaxilar, se liga y se secciona

  • Se diseca el nivel III conforme a lo descrito en apartados anteriores, hasta llegar al borde superior del músculo Omohioideo. Se retira la pieza y se practica hemostasia.

  • Se coloca un drenaje aspìrativo y se sutura por planos.

  Vaciamiento cervical posterior: apuntes técnicos

  • Incisiones: una superior y horizontal desde la región postauricular a la linea media occipital, una segunda horizontal desde la linea media a la altura de C7 hasta la espina de la escápula. Se completa con una incisión oblicua desde el centro de la incisión superior hasta la espina de la escápula.

  • El músculo trapecio se secciona a lo largo de la espina escapular y desde C7 a la nuca. Después se levanta hacia fuera y arriba.

  • La pieza suele estar adherida a los músculos esplenio y complejo mayor que deberan ser seccionados. Los músculos esplenio y complejo menor deberan de ser rechazados lateralmente para abordar el triangulo suboccipital que está limitado por los músculos recto mayor de la cabeza, oblicuo inferior y oblicuo superior.

  • Se efectúa la ligadura de la arterias y venas cervicales profundas y se extrae el paquete celuloadiposo suboccipital situado en el triangulo del mismo nombre prestando especial cuidado a la arteria vertebral que deberá respetarse.

  • Drenajes y cierre por planos.

 

  COMPLICACIONES DEL VACIAMIENTO CERVICAL

  • Hemorragia y/o hematoma: debido a la gran irrigación de las estructuras cervicales y a la amplia disección que se practica, con importantes despegamientos, y el contacto íntimo que se tiene en el campo con los vasos cervicales, ésta puede considerarse una de la complicaciones más frecuentes. Para evitarla será necesaria la práctica de una hemostasia esquisita y la colocación de drenajes tras la intervención. En los casos en los que la hemorragia provoque caidas importantes del hematocrito y de los niveles de hemoglobina será necesaria la transfusión sanguínea, y en los casos de sangrado activo la reintervención quirúrgica También añadiremos que en este tipo de intervenciones es recomendable cruzar y reservar sangre preoperatoriamente.

  • Infección: la colocación de los campos secundarios cumple como función la de proporcionar al campo un aislamiento adecuado para protegerlo de contaminaciones exógenas. Su práctica es recomendable para evitar la infección así como para evitar la posible contaminación tumoral. Al ser la linfadenectomía cervical una cirugía agresiva y de larga duración es recomendable la profilaxis antibiótica peroperatoria, por ejemplo con cefalosporinas de 2ª generación. En el caso de producirse infección será preciso tratamiento antibiótico sistémico y drenaje del pus si fuese necesario. Una complicación funesta secundaria a la infección es la tromboflebitis séptica de la vena Yugular Interna, que puede desembocar en rotura de la vena y muerte del paciente.

  • Necrosis cutánea: una inadecuada elección de las líneas de incisión, sin valorar suficientemente los factores que influyen en la misma puede ocasionar la pérdida de parte de los colgajos . Esto supone un alargamiento de la convalescencia del paciente que requerirá curas adicionales e incluso procedimientos reconstructivos secundarios. En los casos más graves pueden quedar expuestas estructuras vitales como por ejemplo la carótida con riesgo importante para la vida del paciente.

  • Lesión accidental de estructuras nerviosas: en el vaciamiento radical es extirpado el nervio Espinal, ello supone la génesis de una parálisis del musculo Trapecio y la aparición de una malformación característica: la “escápula alada”, con mal funcionamiento del hombro. Esto no debe ocurrir fuera del vaciamiento radical pero de producirse podrían intentarse metodos de transferencia tendinosa para solucionarlo. Otros nervios que pueden lesionarse accidentalmente son el Lingual, el Hipogloso y el Vago.

  • Lesión accidental de estructuras vasculares principales: al ser estas estructuras de gran calibre la hemorragia que se produce es intensa y de forma instantánea inunda el campo quirúrgico. Lo principal en estos casos es conservar la calma y proceder a cohibir la hemorragia mediante compresión digital directa, para luego, ya aclarado el campo y con la ayuda de instrumental, proceder a la reparación del defecto mediante suturas. En ocasiones durante la disección podemos encontrarnos con afectación de la Carótida. Si bien este es un criterio de irresecabilidad, una vez iniciado el procedimiento cabría la posibilidad de resecar el fragmento afecto y realizar un By-pass mediante injertos de Dacron.

  • La manipulacion de las estructuras próximas a la Carótida pueden generar fenómenos vagales, tales como bradicardia extrema. Esta eventualidad compete en su desarrollo al especialista en anestesiología, pero no está de más saber que puede revertirse mediante la administración intravenosa de Atropina.

  • Bordes quirúrgicos afectos: en algunos casos puede ser necesaria la práctica, como ya se citó anteriormente, de Radioterápia postoperatoria.

  • Disminución de la flexibilidad del cuello.

  • Linfedema cervicofacial.

 

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