TEMA 36. TUMORES DE GLANDULAS SALIVARES
Juan
Ignacio Palacios Ortega. Residente de 3º año C. Plástica. Hospital
Virgen del Camino (Pamplona).
Jose Angel Lozano Orella. Médico Adjunto de C.
Plástica. Hospital Virgen del Camino (Pamplona).
Higinio Ayala Gutiérrez. Residente de 4º año C.
Plástica. Hospital Virgen del Camino (Pamplona).
Juan Castro Morrondo. Jefe de Sº C. Plástica.
Hospital Virgen del Camino (Pamplona).
GENERALIDADES
Los tumores de glándulas (gls) salivares son poco
frecuentes representando aproximadamente el 0,5–1% de todos los tumores.
Constituyen el 3% de las neoplasias que afectan a cabeza y cuello en los
adultos, mientras que en la infancia suponen alrededor del 8%. La incidencia
actual oscila entre 0,4–3,5 casos/100.000 personas/año. El 85-95 % de dichos
tumores se originan en la parótida, la glándula submaxilar y las gls.
salivares menores del paladar, distribuyéndose el resto en el ámbito de otros
tejidos salivares dispersos por la cavidad oral y el aparato respiratorio
superior. La mayor parte de las lesiones palpables en las glándulas salivares
mayores (parótida, submaxilar o submandibular y sublingual) son de etiología
tumoral, siendo malignos aproximadamente 1/6 de los de parótida, 1/3 de los
submandibulares y la mitad de los del paladar.
Realizando una estratificación más detallada, el 80%
de las lesiones se localizan a nivel parotídeo (90% lóbulo superficial, 9% en
el lóbulo profundo, 1% en “reloj de arena”); otro 10% en la gl. submaxilar,
quedando el resto distribuido en varias regiones, como el paladar, donde se
encuentran la mayor parte de las que afectan a glándulas salivares menores.
Recuerdo anatómico
Las gls. salivares mayores son tres: parótida, submaxilar
o submandibular y sublingual.
La parótida es la de mayor tamaño, localizada en la fosa retromandibular
cubriendo parcialmente al músculo masetero y envuelta por la fascia parotídea.
Su conducto (C.) excretor es el C. de Stenon, que desemboca a la altura del
segundo molar superior. La estructura asociada más importante es el nervio
facial, que abandona la base del cráneo a través del orificio estilomastoideo,
penetrando en el parénquima glandular y dividiéndose en varias ramas. La
situación del nervio facial determina la cirugía de la gl. parótida. Sus ramas
nerviosas, que presentan una gran variabilidad anatómica, dividen la glándula
en dos lóbulos quirúrgicos (superficial / profundo).

Fig. 1. Relaciones anatómicas de las glándulas
salivares.
La glándula submaxilar se sitúa en el triángulo
submaxilar, limitado por los vientres anterior y posterior del músculo
digástrico y por el borde inferior de la mandíbula. Su conducto excretor es el
C. de Wharton que desemboca en el suelo de la boca, lateral al frenillo
lingual. Mantiene una importante relación con el nervio lingual, ya que dicho
nervio cruza laterodorsalmente al conducto a nivel del suelo de la boca.

Fig. 2. Disposición del nervio facial dividiendo la glándula
parótida en dos lóbulos (superficial/profundo).
La glándula sublingual se sitúa lateralmente en el suelo
de la boca y está cubierta por mucosa oral. El conducto excretor puede ser
independiente (C. de Rivinus), o bien unirse al C. de Wharton para desembocar
a través del C. de Bartholino en la carúncula lingual.
Las glándulas salivares menores se hallan dispersas por
la boca, faringe, senos paranasales, traquea, etc.. localizándolas
preferentemente a nivel de la cara interna de los labios, mucosa yugal y velo
del paladar.

Fig. 3. Glándulas submaxilar y sublingual, nervios
lingual y dentario inferior, C. de Wharton y musculatura del suelo de la boca
(visión postero-superior).
Etiología
La etiología de los tumores de glándulas salivares es
multifactorial.
Los supervivientes de los bombardeos de Hiroshima y
Nagasaki y aquellos pacientes que recibieron radioterapia como tratamiento de
otras lesiones neoplásicas presentan una elevada incidencia, lo cuál hace
presuponer que la radiación externa puede constituir un factor predisponente.
Así mismo, algunos habitantes de Alaska que ingirieron un
elevado porcentaje de grasa en su dieta presentan mayor número de estas
neoplasias, debiendo considerar la dieta como otro posible factor.
Finalmente, la presencia de una inclusión vírica de tipo
ARN en la secreción hística del Adenoma Pleomorfo, hace pensar en una posible
etiología vírica.
Embriología
Las glándulas salivares derivan de células (clas.) de la
superficie epitelial, que penetrando a través del tejido subyacente, crecen
para desarrollar glándulas endo y exocrinas.
La mayor parte de los tumores presentan una estirpe
epitelial, demostrado mediante el cultivo de células tumorales. Las células
estromales constituyen otra posible fuente tumoral, con gran importancia en la
infancia donde suponen el 50% de los tumores, descendiendo hasta un 5% en los
adultos.
En las neoplasias linfomatosas únicamente interviene la
parótida, al ser la única que posee nódulos linfáticos. Otro de los tumores
que puede presentarse a este nivel es el Hemangioma.
Localización
En orden de frecuencia, la gl. parótida (80%) es la más
afectada, seguido de la gl. submaxilar (10%), repartiéndose el 10% restante
entre la gl. sublingual y las gls. salivares menores.
Las neoplasias de origen benigno (2/3) son más frecuentes
que las de origen maligno (1/3), constituyendo las benignas el 80% de las
lesiones parotídeas, el 60-65% de las submaxilares y el 50% de las que afectan
a gls. salivares menores. Sin embargo, a nivel de la gl. sublingual, el 60-70%
de las lesiones que se encuentran son de tipo maligno.
A tenor de estos datos se podría concluir que a mayor
tamaño glandular, mayor probabilidad de benignidad, sin embargo, el 75% de
todas las lesiones malignas tienen su asiento en la gl. parótida, precisamente
la mayor de todas, debido a que se trata de la localización más frecuente de
los tumores que afectan a gls. salivares.
La mayor parte de los tumores parotídeos se encuentran en
el lóbulo (lob.) superficial, fundamentalmente en el polo inferior, de tal
manera que la presencia de una masa palpable anterior al lóbulo de la oreja o
que lo haga prominente, se considerará como un tumor de gl.salivar.
Epidemiología
Las lesiones benignas son más frecuentes en mujeres, sin
embargo, las de tipo maligno presentan igual incidencia en ambos sexos. La
mayor incidencia por razas se da entre malayos y esquimales.
La edad más frecuente de presentación es la 4ª década.
Las lesiones de estirpe benigna aparecen con mayor frecuencia en la 3ª década,
mientras que las malignas aumentan progresivamente con la edad.
En la infancia son muy infrecuentes, representando menos
del 5% de la totalidad de tumores en menores de 15 años, siendo la mayoría
benignos.
Histológicamente el tumor benigno más frecuente es el
Tumor Mixto, mientras que de los malignos, es el Carcinoma (Ca.)
Mucoepidermoide. Los niños, pese a presentar más frecuentemente lesiones
benignas (situándose el Hemangioma y el Linfangioma inmediatamente por detrás
del Tumor Mixto) presentan una mayor proporción de tumores malignos que los
adultos.
Anatomía
Patológica
Las gls. salivares constituyen uno de los órganos con
mayor variedad de expresión histopatológica, debido a la presencia de clas. en
los conductos epiteliales. Debido a esta gran diversidad y a la ausencia de un
criterio unánime, han surgido numerosas clasificaciones según los autores y
las escuelas de patología, lo cual puede llevar incluso a una actitud
terapéutica errónea por parte del cirujano.
Macroscópicamente las lesiones benignas suelen ser únicas
y bien definidas, mientras que las malignas suelen presentar múltiples nidos
separados entre sí, con diferentes aspectos y tamaños.
Márgenes tumorales poco definidos y afectación del tejido
vecino circundante sugieren malignidad, aunque algunos tumores benignos se
comportan de forma similar, como el Oncocitoma o el Tumor (T.) de Warthin. El
Ca. Adenoide Quístico, el Ca. Mucoepidermoide de alto grado, el Adenocarcinoma
poco diferenciado y el Tumor Mixto Maligno invasivo presentan de forma
característica unos bordes indistinguibles con gran infiltración perilesional.

Fig. 4. Histología de las glándulas salivares mayores.
Los tumores de glándulas salivares tienen tres orígenes
histológicos diferentes:
parénquima salivar los más frecuentes tumores salivares o
sialomas;
parénquima vascular, linfático o nervioso que derivará en
los sinsialomas; y los del
parénquima periglandular, los parasialomas.
CLASIFICACIÓN
Debido a su gran variedad histológica resulta sumamente
difícil realizar una adecuada correlación clinico-histológica.
El tumor benigno más frecuente es el Adenoma Pleomorfo o
Tumor Mixto Benigno, mientras que en segundo lugar se sitúa el T. de Warthin o
Cistoadenoma Papilar Linfomatoso.
De los malignos, el más frecuente es el Ca.
Mucoepidermoide, seguido del Ca. Adenoide Quístico o Cilindroma, el Adenoma
Pleomorfo Maligno o Tumor Mixto Maligno y el Adenocarcinoma.
Tabla 1. Clasificación histológica de los tumores de
glándulas salivares (OMS).
CLASIFICACIÓN HISTOLÓGICA (OMS)
|
ADENOMAS
|
Adenoma
Pleomorfo
Tumor de
Warthin
Oncocitoma
Adenoma
de Clas. Basales
Mioepitelioma
Sialadenoma Papilífero
Adenoma
Sebáceo
Cistoadenoma
Papiloma
Ductal
Coristoma |
CARCINOMAS
|
Ca.
Mucoepidermoide
Ca.
Adenoide Quístico
Ca. de
Clas. Acinares
Tumor
Mixto Malignizado
Adenocarcinoma
Ca. de
Clas. Escamosas
Ca.
Indiferenciado
Adenocarcinoma de Clas. Basales
Ca.
Sebáceo
Ca.
Epitelial-Mioepitelial
Adenocarcinoma Mucinoso
Ca. de
Clas. Pequeñas
Ca.
Oncocítico
Otros
Carcinomas |
LESIONES PSEUDOTUMORALES
|
Sialadenosis
Oncocitosis
Sialometaplasia Necrotizante
Quistes de gl.
Salivar
Lesión
Linfoepitelial Benigna
Hiperplasia
Linfoide Quística
Sialadenitis
Crónica Esclerosante |
OTROS TUMORES
|
Tumores
No Epiteliales
Linfomas
Tumores No
Clasificados
Metástasis
|
Tabla 2. Tumores de glándulas salivares. Adaptado de la
clasificación de la AFIP (Ellis y Auclair 1.990)
|
TUMORES DE GLANDULAS
SALIVARES |
|
Tumores Benignos |
Adenoma
Pleomorfo
Tumor de
Warthin
Oncocitoma
Adenoma
de Clas. Basales
Mioepitelioma
Adenoma
Canalicular
Adenoma
Sebáceo
Cistoadenoma
Papiloma
Ductal
|
Tumores Malignos
|
Bajo
Grado
|
Ca.
Mucoepidermoide Bajo Grado
Ca. Ductus
Terminal
Tumor Mixto
Metastatizante
Ca. de Clas.
Acinares
Adenocarcinoma
de Clas. Basales |
Grado
Intermedio
|
Ca.
Mucoepidermoide Intermedio
Ca. Adenoide
Quístico (Cribiforme / Tubular)
Ca. de Clas.
Claras |
Alto Grado
|
Ca. Mucoepidermoide Alto Grado
Tumor Mixto
Malignizado
Ca. Anaplásico
Neoplasias No
epiteliales
Ca. Adenoide
Quístico Sólido
Ca. de Clas.
Escamosas
Ca.
Mioepitelial |
|
Lesiones Mesenquimales Benignas |
|
Hemangioma
Schwanoma
Lipoma |
|
Sarcomas |
|
Hemangiopericitoma
Fibrosarcoma
Rabdomiosarcoma |
|
Linfomas |
|
L.H /
L.N.H. |
|
Metástasis |
|
Ca.
Epidermoide
Melanoma
maligno
Ca. de
Clas. Renales
Otros |
Tabla 3. Clasificación TNM de los tumores de glándulas
salivares adaptada (AJCC/UICC)
|
CLASIFICACIÓN TUMORES
DE GLÁNDULAS SALIVARES |
|
T0
No
evidencia de tumor primario
T1
Tumor
de 0-2 cm.
T2
Tumor de 2-4 cm.
T3
Tumor de 4-6 cm.
T4
Tumor > 6 cm.
Nx
Desconocimiento de adenopatías
N0
Adenopatías ausentes
N1
Adenopatías palpables
Mx
Desconocimiento de metástasis a distancia
M0
Ausencia de metástasis a distancia
M1
Metástasis a distancia |
|
(Todas las
categorías se pueden subdividir en
a)
No extensión local
- b)
extensión local.
Se
define como extensión local:
la evidencia clínica de invasión de piel, tejidos
blandos, hueso o nervios.) |
Tabla 4. Estadiaje de los tumores de glándulas salivares
ESTADIAJE TUMORES DE
GLÁNDULAS SALIVARES
|
|
ESTADIO I
T
1-2 N 0
M0 |
|
ESTADIO II
T 3 N 0 M0 |
ESTADIO III
T
1-2 N 1 M0
T 4 N 0 M0
|
|
ESTADIO IV
T
3-4 N 1
M0
T 1-4 N 0-1 M1 |
CLÍNICA
Ante toda masa palpable, localizada en la región de las
glándulas salivares mayores se debe descartar una etiología tumoral,
analizando si se trata de un tumor benigno o maligno. Existen ciertos
criterios que permiten diferenciar la benignidad o no de la lesión, siendo
esenciales para un buen diagnóstico tanto la historia clínica como la
exploración física del paciente.
La mayor parte de los tumores se presentan de manera
asintomática. Como guía orientativa nos pueden servir las siguientes
características clínicas:
Carácterísticas benignos / malignos:
Duración Larga Breve
Crecimiento Lento Rápido
Tamaño Grande Más pequeño
Dolor Ausente Presente
Parálisis Facial Ausente Presente
Consistencia Gomosa Pétrea
Adherencias Móviles Fijas
Adenopatías Ausentes Presentes
En la anamnesis se debe preguntar el tiempo de evolución
de la lesión, antecedentes traumáticos, infecciones (parotiditis), dolor en
reposo y dificultad para abrir y cerrar la boca. A pesar de presentarse en su
gran mayoría de manera asintomática, los tumores de gl. menores pueden
provocar síntomas faríngeos o laringofaríngeos. Aquellos de la gl. parótida
que afectan al lóbulo profundo, pueden alterar la deglución o incluso el
habla, siendo esto menos frecuente y orientándonos a la existencia de una gran
masa. La presencia de dolor se aprecia con mucha mayor frecuencia en los de
estirpe maligna, llegando a duplicar el porcentaje de mortalidad, aunque
también es posible en algunos benignos del lóbulo profundo que afectan a la
región mastoidea. Si al dolor se le asocia trismus, puede llevar a confusión
con una disfunción dolorosa de la articulación temporo-mandibular. La
presencia de parálisis facial (característica de tumores muy agresivos,
neurogénicos o en aquellos que invaden perineuralmente, como el Ca. Adenoide
Quístico), ensombrece el pronóstico, detectándose metástasis hasta en un 60%
de los casos.
Ante una masa de estirpe benigna, la presencia de un rápido crecimiento en su
evolución, deberá hacernos pensar en una posible transformación maligna.
En la exploración física del paciente se debe observar
las características de la tumoración (que suele ser un hallazgo casual
asintomático), su localización, temperatura, fijación a piel o a planos
profundos, ulceración de piel, mucosa oral, o ambas. Se debe valorar el C. de
Stenon si se evidencia contenido purulento en su salida, lo que sugerirá una
etiología infecciosa más que neoplásica.
La presencia de abultamientos en la zona amigdalina y
palatina, obliga a realizar una palpación bimanual intra y extraoral del
espacio parafaríngeo. Valorar el conducto auditivo externo, examinar cada una
de las ramas del nervio facial y palpar el cuello en busca de adenopatías
sospechosas son otras exploraciones que no deben quedar excluidas.
La palpación nos conduce a localizar el origen masetérico,
condíleo, o del ángulo mandibular, así como diferenciar la situación intra o
extraglandular de la lesión. En este último caso, deberá descartarse un origen
metastásico de la misma, explorando correctamente cabeza y cuello, siendo el
Ca. Epidermoide y el Melanoma los más habituales.
La clínica más frecuente será encontrar una masa única,
móvil, de consistencia firme y de crecimiento lentamente progresivo. La
presencia de una movilidad limitada suele ser reflejo de la naturaleza
infiltrante de la lesión. La bilateralidad, multiplicidad y/o sincronismo
suele ser excepcional, siendo más frecuente en el Tumor de Warthin.
DIAGNÓSTICO
Además de la historia clínica y exploración física
existen numerosas pruebas complementarias que nos ayudarán a enfocar el
diagnóstico correcto, tales como ecografías, gammagrafías, punciones,
escintigrafías, sialografías, resonancias magnéticas, tomografías etc., sin
embargo, el diagnóstico definitivo deberá confirmarse por biopsia.
La punción por aspiración con aguja fina (PAAF) es muy
discutida. Algunos autores la contraindican por el riesgo de diseminación
tumoral, sin embargo, otros estudios demuestran la ausencia de recidiva tras
realizar dicho procedimiento. Puede servir en el diagnóstico del Ca. Escamoso
y T. de Warthin, pero en otros tumores se han detectado numerosos errores. La
sensibilidad de este procedimiento en la detección de tumores malignos oscila
entre el 58-96% y la especificidad entre el 71-88%. Lo mismo sucede con la
biopsia intraoperatoria por congelación, que aún presentando mejores
parámetros que la PAAF, no llega a ser definitiva, estando muy supeditada a la
experiencia del patólogo que la realiza.
TUMORES BENIGNOS
El tumor benigno más frecuente es el Tumor Mixto o
Adenoma Pleomorfo seguido del T. de Warthin. Este último junto al Linfadenoma
Sebáceo se localizan de manera casi exclusiva a nivel parotídeo, mientras que
el resto pueden localizarse en cualquier otra glándula. La presencia de
bilateralidad es infrecuente, aunque se puede observar en el T. de Warthin y
en el Adenoma de Clas. Oxifílicas.
Adenoma
pleomorfo o tumor mixto benigno
Representa el 80% del total de los tumores de glándulas
salivares mayores y aproximadamente el 85% de los sialomas benignos.
Su crecimiento suele ser lento y generalmente bien
delimitado, localizándose el 85% de los casos en la parótida (65% de los
tumores parotídeos), el 8% en la submaxilar (50% de los submaxilares), el 6,5%
en las gls. salivares menores (40-70% del total en esta localización) y el
0,5% en la gl. sublingual.
Puede presentarse a cualquier edad, predominando en la
4ª-5ª década de la vida siendo más frecuente en mujeres.
Clínicamente aparece como un nódulo único, de larga
evolución, móvil, asintomático, blando, afectando sobre todo al lóbulo
superficial parotídeo a nivel del polo inferior y sin adherencias, aunque no
es excepcional observar ulceraciones en el paladar. El 14% de los casos tiene
localización profunda y tan solo el 5% afecta a ambos lóbulos.
Como la mayor parte de los tumores mixtos, tiene aspecto
irregular, lobulado, y encapsulado. Su elevada complejidad estructural y
pleomorfismo vienen determinados por la presencia de células epiteliales y
mioepiteliales dentro de un estroma mesenquimatoso.
La presencia de múltiples ramificaciones (desde el tumor
principal y en contigüidad a éste) infiltrando el tejido glandular normal,
explica las posibles recidivas tras la extirpación. La recurrencia se asocia a
multinodularidad.
El tratamiento adecuado es la parotidectomía superficial
conservadora cuando interesa al lóbulo superficial, o bien completa cuando
afecta a ambos lóbulos. No esta justificada la cirugía radical de entrada,
puesto que solamente el 0,5% de los tumores son multicéntricos. Con esta
pauta, la posibilidad de recidiva se reduce al 2-3% independientemente del
aspecto histológico y la presencia o no de cápsula, siendo las restantes
atribuibles a una exéresis incompleta de las ramificaciones o a una
manipulación inadecuada de la pieza tumoral, favoreciendo con ello la
diseminación.
Las neoplasias recidivantes se presentan como múltiples
nódulos bien definidos en la glándula, con posibilidad de ulceración. A su
vez, las recidivas se asocian a un mayor porcentaje de malignización que los
tumores primitivos, por lo que deberán tratarse con parotidectomía total
conservando el nervio facial si fuese posible, y analizando cada uno de los
nódulos.
Si la recidiva se presentase tras la exéresis total de la
glándula, deberían resecarse tanto la masa, como una porción de músculo así
como el tejido fibroso peritumoral. El tiempo de recurrencia suele estar en
torno a los 2-5 años, pudiéndose beneficiar del tratamiento radioterápico
aquellos pacientes con recidivas inoperables o resecciones incompletas.
La incidencia de transformación maligna ocurre en un
3-5%, aumentado este porcentaje hasta un 15% según otros autores. Suele
evolucionar hacia Adenocarcinoma, T. Mixto Maligno o a Ca. Indiferenciado, en
relación con la evolución, crecimiento acelerado del mismo, endurecimiento,
adherencia, parálisis facial y con la edad del paciente.
Tumor de
Warthin o cistoadenoma papilar linfomatoso
Descrito por Warthin en 1.929, representa la segunda
tumoración benigna más frecuente siendo el 1,6-4,2% de todos los tumores
glandulares y el 8% de los benignos. La teoría más aceptada sugiere un origen
a partir del tejido salival heterotópico dentro del tejido linfático
extrasalival o del extraparotídeo.
La localización más frecuente es el polo inferior de la
gl. parótida, cerca del ángulo mandibular (5% de todos los tumores parotídeos,
20% de los benignos parotídeos). A diferencia del Adenoma Pleomorfo, es más
frecuente en varones (5/1), entre la 5ª-7ª década y puede aparecer tanto de
manera múltiple, como bilateralmente (2-6%).
Se suele presentar como una masa asintomática debajo del
lóbulo de la oreja, de consistencia quística y característicamente
hipercaptante en la gammagrafía, permitiendo un diagnóstico bastante certero
tras la citología por aspiración, aunque este aumento en la captación también
lo presenta el Oncocitoma, los Quistes Parotídeos y las Linfangitis.
La parotidectomía superficial sigue siendo el tratamiento
más adecuado, con una recurrencia cifrada en torno al 7-12%, bien sea por una
resección incompleta, por la diseminación quirúrgica o por la presencia de
otro foco tumoral. La radioterapia a pesar de disminuir la masa, no excluye la
cirugía. La posibilidad de transformación maligna es altamente improbable,
evolucionando en estos casos a Ca. Escamoso, Ca. Mucoepidermoide, o incluso
hacia un Linfoma.
Oncocitoma o adenoma oxifílico
Este tumor deriva del oncocito, cla. epitelial mutante
que puede aparecer donde exista tejido salival. Generalmente se presenta
después de los 50 años de edad y suele ser un hallazgo casual en la
histología. Es probable que la mayor parte de los agregados de estas clas.
correspondan a una hiperplasia, más que a una neoplasia.
Los Oncocitomas verdaderos vienen a suponer menos del 1%
del total. La mayor parte son benignos, de crecimiento lento, hipercaptantes,
circunscritos, lobulados, con mayor incidencia en la 7ª década de la vida y de
localización parotídea. Rara vez los encontramos en otras localizaciones y la
exéresis quirúrgica del área comprometida es tratamiento suficiente, ya que
raramente maligniza. Algunos autores incluyen dentro de los tumores
oncocíticos al T. de Warthin, ya que además del estroma linfoide puede
contener oncocitos.
Adenoma
de células basales
Supone el 2-3% de los tumores de gls. salivares mayores
siendo la parótida y las gls. salivares menores del labio superior su
localización habitual.
Clínicamente suele manifestarse como un nódulo pequeño
(<2cm.), único, circunscrito, indoloro, no ulcerado y con un aspecto muy
similar a un Mucocele, sobre todo si se localiza en el labio superior. Cuando
se localiza en la parótida puede llevarnos a confusión con un gg. linfático
hiperplásico.
Se presenta mayoritariamente en la 6ª década de la vida,
afectando más a mujeres.
La resección local de la lesión o la parotidectomía
superficial constituye el tratamiento definitivo cuando afecta a la parótida,
ya que es poco frecuente la recurrencia.
Mioepitelioma
Su principal característica es la presencia de células
mioepiteliales. Supone menos del 1% del total de estos tumores. Es un tumor de
similares características al Adenoma Pleomorfo, salvo por la edad de
presentación (6ª década para los parotídeos, mientras que los palatinos se ven
en personas más jóvenes), por lo que diferentes autores lo han llegado a
considerar como una variante histológica del mismo.