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SECPRE La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y
Estética es una sociedad científica que agrupa
a los Especialistas en Cirugía Plástica
merecedores de formar parte de la misma por sus méritos en cuanto a formación, conocimientos, experiencia y ética, y que actualizan sus conocimientos a través de congresos, cursos y publicaciones científicas.
Fundación Docente
La Fundación de la
SECPRE, dedica sus recursos económicos y humanos a promocionar estudios, investigaciones y planes de colaboración,
en el campo de esta Especialidad quirúrgica.
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¿Se puede operar una parálisis facial?
Los
defectos resultantes tras la instauración de una
parálisis facial pueden resolverse con el tiempo,
sobre todo cuando son parálisis provocadas por el
frío (a frígore) y en algún tipo de parálisis facial
idiopática (parálisis de Bell). Cuando una parálisis
facial no se recupera, como ocurre tras la lesión
directa del nervio en cualquier punto de su trayecto
o en trastornos congénitos como el síndrome de
Mobius, quedan una serie de defectos permanentes
como son la caída de la ceja, el déficit de cierre
ocular con posible eversión del párpado inferior
(ectropion) y caída de la lágrima, imposibilidad
para sonreír, mordida de la mucosa bucal,
alteraciones en el habla y dificultad respiratoria
por colapso de ala nasal del lado paralizado. Todos
estos trastornos son susceptibles de ser corregidos
quirúrgicamente.
El trastorno más importante a corregir en una
parálisis facial es la recuperación del cierre
ocular para así evitar la exposición corneal y la
posibilidad de ceguera. Para conseguir el cierre
ocular, según la edad de los pacientes, se utiliza
la colocación de pesas de oro en el párpado
superior, las suspensiones del párpado inferior
mediante una cantoplastia externa o mediante
tendones y la transposición del músculo temporal
para provocar el cierre activo del párpado.
Si pretendemos corregir sólo la asimetría facial y
con ello mejorar el habla, evitar la mordida de la
mucosa bucal y la respiración nasal, se utilizan
suspensiones faciales mediante tendones procedentes
de la pierna para elevar la cara paralizada. Es lo
que se denomina reconstrucción estática.
Habitualmente se emplean materiales autólogos del
paciente (tendones) aunque están disponibles en el
mercado materiales plásticos (Gore-tex) actualmente
en desuso.
Si pretendemos rehabilitar la sonrisa, esto es, que
el paciente vuelva a sonreír, tenemos que tener en
cuenta el tiempo de evolución de la parálisis
facial. Una parálisis facial de menos de dos años de
evolución mantiene el trofismo de la musculatura
facial, por tanto, emplearemos técnicas orientadas a
reinervar la propia musculatura. Así, se utilizan
trasposiciones nerviosas de otros nervios cercanos
como el nervio hipogloso. Así, en estos casos, el
movimiento de la cara se obtiene con el movimiento
de la lengua. Sin embargo, si queremos un movimiento
facial más natural utilizaremos el nervio facial del
lado sano por medio de lo que se denomina injerto
facial cruzado (las fibras del nervio facial sano
son trasportadas al lado paralizado mediante un
injerto nervioso). El movimiento que se consigue es
más natural cuando se utiliza esta última técnica ya
que es el nervio facial el que activa la cara
paralizada. Si el tiempo de evolución de la
parálisis facial es de más de dos años, la
musculatura facial no es susceptible de volver a
moverse si ésta es reinervada, por tanto, tenemos
que trasplantar a la cara un músculo procedente de
otra parte del cuerpo, habitualmente de la pierna
(músculo recto interno) o de la espalda (músculo
dorsal ancho), por medio de técnicas
microquirúrgicas. Para poder activar este músculo
trasplantado se utilizan ramas nerviosas procedentes
del nervio facial sano cuyas fibras son
transportadas al lado paralizado por medio de los
injertos faciales cruzados antes mencionados.
Esta reconstrucción dinámica se realiza en dos
tiempos quirúrgicos. En un primer tiempo se
transporta el impulso nervioso del lado sano al lado
paralizado y aproximadamente seis meses después se
realiza el trasplante muscular. Últimamente, y
dependiendo del tipo de paciente y las
circunstancias personales del mismo, se lleva a cabo
en un solo momento quirúrgico el trasplante nervioso
y muscular extrayendo un nervio donante lo
suficientemente largo que alcance el lado sano desde
el lado paralizado. Es lo que se denomina técnica en
"one stage". La sonrisa que se consigue con estas
técnicas es muy natural e intencional obteniéndose
los mejores resultados cuanto más joven es el
paciente.

En ocasiones, si la regeneración del nervio tras una
parálisis facial ha sido aceptable pero existen
movimientos anormales y no sincronizados (sincinesias),
éstos pueden corregirse mediante la inyección de
toxina botulínica. Existen otras técnicas más
históricas que actualmente están en desuso como la
rehabilitación de la sonrisa mediante una
transposición del músculo temporal.
La utilización e indicación de estas técnicas en la
corrección de una cara paralítica deben ser
realizadas por un cirujano plástico experimentado y
familiarizado con las mismas.
La información
contenida en esta página en
ningún caso puede, ni
pretende, sustituir la
información proporcionada
individualmente por su
cirujano plástico. En caso
de duda, su cirujano
plástico le proporcionará
las aclaraciones oportunas.
SSi usted está
pensando en someterse a una intervención de Cirugía
Plástica o Estética, acuda a
un Especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y
Estética.
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